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TIPOS DE PROYECTO SENTIDO

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Para trabajar, el proyecto sentido, vamos a ver que le ocurre a la madre, desde el momento de la concepción, sus problemáticas, sus emociones, porque el bebé va a grabar en su inconsciente, todo lo que la mamá vive emocionalmente, hasta la edad de los tres años  (durante este periodo de tiempo también hay que tener en cuenta los deseo que el padre proyecta sobre el niño).

El acto biológico (sexual),  no es suficiente para explicar una concepción. Hay mujeres que quieren tener hijos y no quedan embarazadas y otras que no quieren y se quedan embarazadas, existe algo mas fuerte que el deseo consciente. El hijo es la solución inconsciente a los problemas, deseos y conflictos de los padres. El deseo con el cual somos concebidos va a determinar de una forma profunda nuestro carácter e incluso nuestra profesión y nos podemos encontrar viviendo una vida que no es nuestra.Una enfermedad, una creencia, un comportamiento o una proyección que estemos viviendo en el momento presente y que nos condiciona la vida, puede tener su origen en esta etapa.

Salomon Sellam explica muy bien el funcionamiento del proyecto sentido, cuando explica:

Mi madre habla español, yo hablo español.

Mi madre habla éxito social, yo hablo éxito social.

Mi madre habla dolor mental enorme, yo hablo psiquiatría.

Hay seis categorías clínicas de proyecto sentido ( P:S )

El P.S Explicito.

Es algo claro, Mi padre es notario, estaba claro en la cabeza de mi padre que quería un sucesor, porque el mismo era sucesor de su padre, esto es un proyecto sentido explicito.

Mi padre habla notario, yo hablo notario.

Ejemplo: Un niño de 13 años con problemas osteoarticulares. Los dos padres son gimnastas entrenadores de equipos de alto rendimiento, ninguno de los dos logró entrar en el equipo nacional de su especialidad, solo seleccionaban a los tres primeros y ellos siempre quedaban en 4º o 5º posición, tienen un niño y ¿que piensan?, quieren hacer de su hijo un deportista de élite, el niño con 13 años es campeón nacional de gimnasia deportiva, pero sucede que hasta esa edad esta todavía influenciado por los deseos y expectativas de los padres, con trece años a la vez que sucede el cambio hormonal el niño se desvincula de esas expectativas, se “sale del camino” y empieza a tener problemas osteoarticulares, porque se va a desviar del camino que han dibujado para el, empieza con tendinítis, dolores de espalda…  para dejar de practicar la gimnasia, pero también podría suceder un accidente de moto, con consecuencias mucho mas graves.

Lo primero es preguntarnos, ¿que es lo que habían programado mis padres para mi?. Y las soluciones son dos, o lo dejo todo y cambio, o continuo haciendo lo que hago, pero lo hago a plena conciencia, porque de esta manera ya lo hacemos para nosotros mismos y no para la familia, entonces tenemos éxito. Cuando no ganamos dinero con nuestra profesión, estamos reparando para la familia. Cuando reparamos a plena conciencia disminuye el estrés inconsciente y se hace mejor el trabajo.

El P.S es,   “mientras obedezco, siento el reconocimiento de la familia, pero si me desvío, la familia me va a rechazar” y empiezan a aparecer los conflictos particulares que nos pueden llevar a una enfermedad o un accidente.

Aquí podemos englobar también los conflictos de inexistencia.

Por ser niña cuando esperaban un niño, o viceversa, en estos casos se dan muchos zurdos biológicos.

Por ser una figura protectora dentro de la familia, con la misión encargada por el clan familiar de proteger y cuidar.

Por ser yaciente, es decir que, nuestra fecha de nacimiento o concepción coinciden con la de algún miembro de la familia fallecido, que no hemos conocido, alguien que murió antes que naciéramos. Uno de estos motivos es suficiente para tener un  P.S de inexistencia, de no ser esperado.

Mamá habla, no debías haber nacido, yo hablo no tengo derecho a vivir.

Se trata de tomar plena conciencia del P.S,  para que suceda una aceptación consciente de nuestras tendencias y comportamientos y no una fidelidad familiar inconsciente.

El  P.S natural.

Es el guión predominante con el que podemos resumir todo el periodo, una forma de medir las emociones predominantes que solo pueden ser de dos tipos, agradables o desagradables.

Imaginaros una mujer embarazada y todas las personas a su alrededor están contentas, el futuro padre, los abuelos, la propia madre, todos contentos, hay jubilo, amor… este es el lado positivo. Y en el lado negativo por ejemplo un embarazo no deseado donde hay angustia, malestar depresión…

Ejemplo: una mujer queda embarazada poco después de la muerte de su padre, siente tristeza, angustia depresión, y el bebe va a ser marcado por estas emociones, porque cuando estamos angustiados aumentan las hormonas del estrés  y estos elementos van a impregnar al feto, así que, un segundo trabajo que podemos realizar es averiguar el estado emocional de nuestra madre durante el embarazo. Si la mujer esta en pleno duelo, el bebe nacerá con muchas moléculas de tristeza.

Mi madre habla duelo bloqueado y tristeza,  yo hablo duelo bloqueado en la tristeza, durante toda mi vida.

La diferencia de una depresión de P.S  y una conflictual es, que la depresión existe desde siempre, se nace triste, se  esta triste desde siempre, es un fondo de tristeza, son personas que parece que les falta energía o que no consiguen comprometerse en proyectos, es una tristeza que no nos pertenece. En la depresión conflictual la vida va bien,  sucede algo y la persona entra en depresión, hay un antes y un después.

Otro ejemplo: Durante mi embarazo mis padres se peleaban todo el tiempo, había mucho ruido. Esta persona ha sido asmática desde que nació, porque uno de los conflictos del asma, son las peleas familiares, esta persona a los 12 años sufría un asma tan intenso, que la llevan a un hospital en la montaña y mejora, pero no es la montaña, es estar fuera del clima de peleas de su familia, cuando la niña vuelve a casa, vuelve a sufrir asma.

Mis padres hablan peleas, yo hablo asma.

 El P.S de urgencia

Sucede un drama que va a impregnar nuestra existencia. Hay un acontecimiento que va a afectar al P. S natural de esa persona, que en algunas ocasiones queda relegado a un segundo plano. Un caso es el niño que nace y le damos el nombre de un familiar que acaba de morir mientras el niño se estaban gestando, cada vez que vemos al niño, representa ese muerto, representa el duelo de la familia.

Un paciente que es medico pero no le gusta su profesión, mientras estaba en el vientre de su madre, su padre enfermó y pensaban que se iba a morir, su proyecto sentido cambia, y repara siendo medico. Cuando hacemos una profesión que no nos gusta probablemente estamos reparando. Cuando reparamos hay dos posibilidades o se hace con pasión, es una sublimación, o no nos gusta nada y uno de los signos es que, trabajamos mucho y no nos ganamos bien la vida. Lo principal no es que estemos reparando o no, es sentirnos bien en la profesión, en plena conciencia.

Una información de P.S , puede estar bloqueada desde el momento que se estableció, si es positiva no pasa nada, pero si no lo es, nos hace repetir una y otra vez de manera automática los mismos patrones. Aceptando esa información, nos convertimos en mas adultos, vivimos en plena conciencia el momento presente, el malestar proviene de negar algo de nuestro pasado.

P.S y el parto.

Dime como has nacido y te diré quien eres. Según se desarrolla el parto podemos definir unos patrones de conducta, vemos los ejemplos más comunes.

Parto bloqueado. Un caso bastante común, el embarazo va muy bien, se inicia el trabajo de parto normal, pero se alarga demasiado, el parto se bloquea hay sufrimiento fetal y se practica una cesárea de urgencia. Son personas que desarrollan bien sus proyectos pero siempre encuentran dificultades para concluirlos. Siempre ocurre algo que les impide concluir con éxito lo que emprenden. La frase clave es si concluyo me muero, porque si el parto hubiera continuado se hubiese muerto.

Partos muy rápidos sin tiempo de llegar al hospital, nacer rápidamente, me salvo la vida, así que para mi, ser rápido es una buena solución, son personas que lo hacen todo muy rápido, que tienen muchas ideas y llevado al extremo pueden presentar patologías de tiroides, hipertiroidismo.

Partos muy lentos son personas que no tienen ninguna prisa, lo hacen todo con lentitud el nacer despacito me salvo la vida, son personas perezosas, en algunos casos con sobrepeso y pueden dar patologías de hipotiroidismo.

Parto tardío, concluye el tiempo de gestación y la mujer no se pone de parto, no se puede continuar mas tiempo con el bebé dentro, existe sensación de fracaso, por no tener contracciones, por no poder desarrollar un parto natural, miedo… El resentir inconsciente de la madre es querer quedarse con el bebé, “no estoy preparada para separarme de mi hijo” pueden existir casos en la familia de muertes de niños al nacer e inconscientemente para la madre es “si naces te mueres”. En la vida muchas personas nacidas de esta manera, pueden tener un ritmo lento, ser perezosos, se sienten indefensos, piensan que no pueden conseguir lo que desean, sienten que hacen esperar a los demás, que pueden lastimar, que la vida es dura y difícil.

Parto inducido Generalmente en la vida las personas que han nacido de esta forma tienen dificultades para iniciar proyectos y con el tiempo en general. Con frecuencia piensan que los demás tienen que hacer las cosas por ellos, se sienten indefensos y esperan que alguien los ayude. No eligen sus relaciones, generalmente son elegidos, son apáticos en las relaciones. Tienen que ser impulsados, sienten que los demás ponen las reglas y se sienten atrapados en sus relaciones, les cuesta salir de la cama.

Nacer con forceps, en el uso de forceps y ventosas, el bebé vive una intervención dolorosa de un tercero, en una situación de peligro por sus supervivencia, “es gracias al forceps que sigue vivo”esto puede ocasionar conflictos en momentos clave de su vida, como cuando tiene que “nacer a algo nuevo”, dificultad de pasar a otra cosa sin ayuda exterior, no les gusta que los controlen, temen el dolor, sienten que no son lo suficientemente buenos, que no importa cuanto hagan, nunca es suficiente, temen el contacto físico, sienten que cabeza y corazón están separados, pueden sufrir falta de voluntad crónica. simbólicamente los forceps son, “toma de cabeza”, se arrastra la cabeza fetal,  suelen ser personas muy intelectuales, que tienen necesidad de entenderlo todo, “mi cabeza es solida”

Nacer por cesárea, Cuando existen problemas de salud, riesgo para la madre o el bebé, embarazos gemelares o múltiples, se recomienda en muchos casos programar una cesárea. Hay una preocupación real o simbólica de la madre o del ginecólogo, la madre siente miedo de dar a luz por si misma o puede ver el ginecólogo que existe un riesgo para el futuro bebé. Pueden ser niños con dificultades para hacer sus tareas solos, muy dependientes de los padres, les cuestan mucho los cambios de curso, de ciclo, de colegio, de amigos… De adultos pueden ser personas con dificultades para concretar proyectos por si mismas, hay una impronta de estrés, peligro, miedo en el momento de nacer, que se puede revivir cuando tenga que dar a luz, materializar ideas o proyectos, en algunos casos baja autoestima, necesitan que alguien les ayude a sobrevivir o que alguien decida por ellos.

P.S inconsciente.

Parece que no hay P.S todo es normal. Pero todas las memorias ancestrales del clan se focalizaran en ese bebe, por ejemplo en el niño de sustitución, cuando nacemos después de uno o varios hermanos que han muerto o el síndrome del yaciente, que proviene de un familiar o antepasado fallecido antes de nuestra concepción. La clave de estas personas es, sin emoción, o se busca sentir, se buscan emociones o se bloquean las emociones, si no siento soy fiel al programa, si las busco, reparo. Pueden ser personas, con atracción por la ropa oscura, con necesidad de dormir mucho, hacer siestas muy largas de las que se despiertan cansados, les molesta la luz intensa, los ruidos fuertes, el frío intenso, pueden ser frioleros, a menudo su mirada es triste cuando están solos, suelen tener un fondo de tristeza y tendencia a la depresión. Pueden presentar patologías como parálisis, apneas de sueño, bruxismo, parásitos intestinales, diabetes, sobrepeso, niños hiperactivos…

P.S implícito, el secreto de los padres.

Cuando un hijo es concebido, los secretos de los padres pueden pasar al hijo, (si imaginamos un secreto como una energía). Esto puede dar lugar a alteraciones del comportamiento, enfermedades y trastornos psicológicos.

Varios ejemplos reales:

Una chica de 15 años con una artrosis en las dos caderas, algo muy raro. En las caderas hay varios conflictos, pero uno muy frecuente es la sexualidad. Siendo tan joven no has tenido tiempo de provocarte esta enfermedad, al indagar en la familia buscando algún secreto relacionado con la sexualidad, averiguan que el abuelo de la niña era el cura del pueblo, era un secreto que la abuela mantuvo oculto toda la vida.

Un señor acude a consulta con un desorden amoroso, es su tercer divorcio y quiere entender porque no le sale bien ningún matrimonio, aparentemente no hay ningún hecho destacable en el P.S, pero dice que nació con un eccema en la nalga, el eccema tiene que ver con la separación, cuando alguien me toca me siento protegido, sentirse querido, protegido, es existir. Las nalgas a nivel biológico ¿quien puede tocarnos el culo? De niños los papas y de adultos la pareja con un eccema en la nalga nos está explicando una historia de separación carnal. Al volver a la consulta explica que la madre estaba enamorada de un chico, pero sus padres la obligaron a casarse con otro  generándole  un dolor muy fuerte. Se casa, tiene a este hijo, que nace con un eccema en la nalga y además un problema de desordenes amorosos. Es un programa de amor difícil. Cuando hay personas con muchas historias de amor, sin conseguir formar una familia ni tener hijos, quizá llevan una historia de amor difícil. A veces no viene de los padres si no de los ancestros.

Diferentes tipos de hijos:

El  hijo de sustitución: lo vamos a hacer muy rápido, está para reemplazar a un hermano que ha muerto antes

Los yacientes:  es una sustitución vertical dentro del árbol, de alguien de una generación anterior.

El eventual hijo de sustitución: cuando en la dinámica familiar hay un niño que no esta bien, hay un riesgo de que se muera y se hace inconscientemente, un hijo que lo pueda sustituir, es un niño que no vive, un adulto que no vive, tiene los mismos signos del yaciente, tristeza etc. pero además no vive, porque el otro no esta muerto.

El niño medicamento: se tiene un niño para curar a otro, por ejemplo en el caso de necesitar un trasplante de células madre. Esta persona hará como profesión enfermera, medico, terapeuta, farmacéutico, su rol es curar a otra persona.

El bastón de la vejez: cuando la madre esta embarazada ya al final de su edad fértil, con la intención de que ese hijo sea el que se ocupe de los padres cuando sean viejos. Son personas que están bien, con sobrepeso solido fuerte, porque es un bastón, son personas que no consiguen casarse, son los solteros eternos, no se autorizan a casarse, viven con sus padres hasta que estos mueren, tienen sus historias amorosas pero dicen, tengo que volver a casa porque mi madre esta sola. Adaptan el trabajo y la vida en función de las necesidades de sus padres.

El mosquetero de la reina: la reina es la madre y el hijo protege y defiende y ¿porque hay que proteger a alguien? Porque esta en peligro, y ¿porque? Porque el marido no la protege, el marido es violento, o está ausente o no hay marido, el hijo esta de guardia esperando que su madre lo llame. Mi madre esta sola y tengo que protegerla, de adultos tienen vida afectiva pero vuelven a casa de su madre.

El niño esponja: esta ahí para cargar con todos los golpes, cuando aparecen problemas,  es el niño que los absorbe , gestionara todos los problemas, positivos y negativos, gestionara las problemáticas emocionales. Muchas veces con solo preguntarles que les pasa empiezan a llorar,  la problemática viene de antes de los tres años, porque ahí el niño es una esponja y no puede expresarse,  se lleva todas las emociones difíciles de la familia. La vida de estas personas es, cada vez que hay un problema ellos lo absorben, cada vez que hablan con alguien es para que la otra persona se descargue, lo absorben todo. Estos niños están para absorber todos los líquidos conflictuales de la familia, si alguien que esta en duelo, el va a absorber su tristeza y va a estar triste, mi madre esta enfadada y yo absorbo su enfado y voy a destrozar los juguetes

Niño basura: ¿de que sirve la basura?, para tirar lo que no sirve, estos niños están para absorber las cosas toxicas, son personas que están al servicio de todos, los llaman solo cuando hay un problema, solo los tienen en cuenta cuando hay problemas. “Solo me llaman para pedirme algo, que les preste dinero, les solucione un problema, que les cuide a los niños……”

En este grupo, hay muchos casos de sobrepeso y obesidad, son todo casos de niños basura, reciben todos los tóxicos de la familia, porque a nivel biológico para limpiar usamos agua, así que retenemos líquidos, tengo tantos tóxicos que gestionar que necesito líquidos para limpiarlos. Cuando tenemos muchos tóxicos los diluimos con agua, pero la persona no puede eliminar ese agua retenida porque esta para diluir los tóxicos, esto puede ser un conflicto que bloquea los tratamientos de perdida de peso.

El niño síntoma: es el niño que va a gestionar la problemática particular de la familia a través de una enfermedad, aquí incluimos las enfermedades denominadas genéticas, raras….. cuando vemos un niño de un año con un cáncer, a través de su síntoma esta expresando un problema del clan cuando hay una enfermedad que se repite, quiere decir que el conflicto es enorme.

Fuentes: Salomon Sellam


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¿Y SI LA ENFERMEDAD FUERA LA SOLUCIÓN?

Hombre sobre su tejado en una inundación

Hay un chiste muy viejo de un hombre, al que se le inundaba la casa.

Primero llegan los bomberos con el camión y le dicen que toda la zona se va a inundar, que tiene que salir de su casa y ponerse a salvo, pero el hombre dice que no, que confía en Dios y El le salvará.

Cuando el agua ya llega a la primera planta vuelven los bomberos a rescatarlo en una lancha, pero el se niega a salir de su casa, de nuevo dice que no, que confía en Dios y El le salvará.

Cuando el agua llega al tejado, de nuevo aparecen los bomberos con un helicóptero y el hombre de nuevo se niega a dejar la casa porque confía en Dios y El lo salvará.

Finalmente se ahoga y cuando llega al cielo le pregunta a Dios, porque no lo ha salvado, entonces Dios le dice,
¡¡Pero si te envié un camión de bomberos, una lancha y un helicóptero!!.

Esto es un buen ejemplo de lo que es la enfermedad.
Vemos que hay cosas que no funcionan en nuestra vida o en nuestro cuerpo, pero preferimos ignorarlas o taparlas de alguna manera, preferimos no pensar que la solución puede estar en nosotros, un cambio de vida, comportamientos …
Permanecer dentro de lo conocido nos da seguridad, tenemos miedo a cambiar.
Entonces llega la enfermedad , pero preferimos seguir pensando que esa enfermedad no tiene nada que ver con nosotros, es genética, mala suerte, un contagio……..
Buscamos una solución afuera, especialistas, medicamentos, cambios de dieta, cosas muy necesarias en muchos casos, pero que no resuelven el problema de fondo, que es, que vivimos con la creencia de que somos victimas de las circunstancias, creemos que el problema viene de fuera y la solución también.
No asumimos la responsabilidad de nuestra vida y de lo que nos pasa, esperamos que alguien o algo venga y nos salve.
Nos han enseñado, a no valorarnos, a no reconocer el poder creador que todos tenemos, nos vemos como seres indefensos en un mundo hostil y no podemos hacer nada para cambiarlo.
Nos han enseñado a creer que no tenemos ningún poder sobre nuestras vidas.
Reconocer que somos los creadores de todo lo que nos pasa, lo bueno y lo malo, puede ser duro de integrar en muchos casos.
Pero es el primer paso hacia la curación. Asumir que somos responsables de lo que nos pasa y sobre todo, que tenemos la capacidad de cambiarlo.

“QUIEN MIRA HACIA AFUERA, SUEÑA. QUIEN MIRA HACIA ADENTRO, DESPIERTA” CARL JUNG.


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DIFERENCIAS ENTRE DOLOR Y SUFRIMIENTO

Cuando hablamos de dolor, nos referimos a un concepto amplio de dolor, Podemos experimentar dolor en diferentes niveles: físico, emocional o espiritual.

Dolor real
El dolor real es lo que sentimos, por ejemplo, al lastimarnos un pie o durante una disfunción orgánica, es el indicador de una herida o de que algo no funciona bien en nuestro cuerpo.
Tambien experimentamos dolor real ante la perdida de un ser querido. Ese tipo de pérdida puede doler profundamente, como si nos hubieran arrancado algo de nosotros mismos.
Cuando hay dolor real, lo más importante es reconocerlo, darle espacio y sentirlo en toda su magnitud. Al darle espacio y sentirlo, le damos la posibilidad de que se mueva, circule y se transforme.
Negar y resistir el dolor no hace más que profundizarlo y terminamos guardándolo en nuestro cuerpo para más tarde. Ignorar el dolor o alejar nuestra atención de él sólo hace que se perpetúe.

Dolor imaginario
El dolor imaginario tiene su origen en la mente. en esa parte nuestra que racionaliza, opina e interpreta todo lo que acontece, sobre la base de un sistema de creencias dado. Así, la mente decide si lo que percibe es “bueno” o “malo”.
Cuando el dolor imaginario se dispara, duele porque nuestra mente ha activado un estado de emergencia interno basado en creencias y decisiones tomadas durante experiencias dolorosas del pasado. El dolor imaginario surge en la mente e inmediatamente es transmitido al cuerpo, causando todo tipo de problemas, porque con frecuencia se queda allí estancado, sin ser explorado ni procesado.
Entonces, cada vez que algo dispare ese recuerdo, guardado en el subconsciente–, pensaremos y sentiremos de la misma manera en que pensamos y sentimos cuando experimentámos el dolor originario, ahora sin saber por qué, sin entender qué está pasando.
Como ejemplo, si hemos vivido un trauma intenso durante la infancia, cada vez que una situación, nos despierte las memorias de ese trauma, pensaremos y sentiremos de nuevo, como un niño asustado.
Lo mental se convierte así en físico, confundiendo, distorsionando lo que ha sido real en el pasado y lo que es real en el momento presente.
Si reeducamos nuestra mente y reprogramamos las creencias y decisiones que crean dolor se pueden desactivar lo que llamamos sufrimiento.

El dolor crónico
El dolor imaginario genera sufrimiento y también lo prolonga. Cuanto más dolor imaginario haya en nosotros, más sufrimiento experimentaremos. Se alteran nuestras funciones orgánicas, nerviosas y estructurales. Un dolor crónico puede ser la resultante de capas y más capas de dolor imaginario, pero también puede ser el resultado de una enfermedad o un accidente sucedidos hace tiempo. En este último caso, el dolor crónico sobreviene como la combinación de:

El dolor originario (una herida, una lesión, un tumor, una disfunción orgánica);

La resistencia a sentirlo (“Esto no debería pasar”, “Esto es demasiado para mí”);

El dolor imaginario (miedo a estar incapacitado, miedo al futuro, miedo a la muerte, etcétera).

“La libertad, la paz y la alegría interior seguirán eludiéndonos hasta que no nos hagamos conscientes de nuestra verdad real, sin escondernos o avergonzarnos de lo que somos”.
—Lynn Grabhorn

Por regla general, los seres humanos buscamos “sentirnos bien”, es decir, felices, amorosos, creativos, libres, en paz. Queremos relaciones íntimas deliciosas, donde crecer juntos y dar y recibir en forma incondicional. En realidad, sin darnos cuenta, estamos tratando de revivir nuestras primeras experiencias intrauterinas de amor y placer incondicionales, a las que teníamos derecho por el mero hecho de haber sido creados.

Resistir es sufrir
A menudo no nos gusta lo que nos pasa y vivimos en un estado de insatisfacción casi constante. Raramente nos sentimos felices con nuestra vida. Además, nuestra “programación civilizada” genera la creencia colectiva de que nunca somos suficientemente adecuados o estamos completos.
Ésa es la creencia base de lo que llamamos progreso y es posible que tenga un lado “beneficioso”, aunque sin duda posee un costo emocional muy alto.
“No me gusta esta manera de vivir”, “No estoy listo”, “Es demasiado para mí”, “Esto no debería pasar ahora” son pensamientos que nos surgen cuando no podemos reconocer la simple verdad de que en el universo todo fluye, y que nuestra fuerza vital necesita fluir con la vida de la misma manera en que un río necesita fluir hacia el océano.

“Cuando la fuerza vital se estanca, las enfermedades se manifiestan”.

Podemos seguir peleando con nuestra vida tanto como queramos, podemos negarla y resistirla hasta la muerte misma, pero también podemos intentar aliarnos a nuestra
vida para hacer juntos el trabajo que haya que hacer. Podemos ignorar el dolor tanto como queramos, pero, si le damos espacio y lo escuchamos, se abrirá ante nosotros la puerta de un decisivo proceso de transformación. Una vez que nos comprometemos con nuestra vida y la abrazamos en su totalidad, el milagro del alivio nos visita.
Todos nosotros tenemos resistencia a lidiar conscientemente con el dolor, ya sea porque preferimos ignorar su existencia o porque no sabemos cómo trabajar con él.

El dolor ocurre, el sufrimiento es opcional

En su libro The Power of Now, ‘El poder del ahora’, Eckhart Tolle recomienda qué hacer cuando en nuestra vida sucede algo que nos molesta o incomoda.

1. Cambiar lo que no me gusta o pedir por lo que quiero, estando dispuesto a recibir un “no” y a negociar si es necesario.

2. Aceptar total y profundamente lo que está sucediendo y estar en paz con ello, sin culpar a nadie ni quejarme de nada.

3-Alejarme de la situación

La adicción al sufrimiento y cómo detectar si estás jugando el rol de víctima.

Cuando jugamos el papel de víctima:

Reaccionamos a todo inconscientemente.

Nuestra mente crea constantes situaciones de ansiedad o preocupación.

Negamos lo que sentimos (“No hay problema”, “Está todo bien”).

Suprimimos nuestras emociones (creando rigidez, contracturas, tensiones o enfermedades).

Somos adictos al “drama” y a las situaciones o personas que lo crean.
Usamos mucho las expresiones “debería” o “no debería”.

Nos quejamos acerca de nosotros mismos o de los demás.

Juzgamos, criticamos, acusamos y culpamos a quien sea (interior o exteriormente).

Repetimos una y otra vez, en nuestra mente, situaciones pasadas.

Nos es difícil perdonar. Guardamos resentimientos muy viejos.

Nos queremos vengar y “cobrar lo que nos deben”.

Recurrimos a nuestro doloroso pasado para actuar o tomar decisiones en el presente.

Tememos el futuro por lo que nos pueda traer .

Ensayamos lo que vamos a decir o hacer, una y otra vez.

No nos damos cuenta de que hay un momento presente. Lo ignoramos absolutamente.

Cuando atravesamos cualquier experiencia de tensión interna, habitualmente surge una decisión inconsciente basada en ideas tales como “No soy lo suficientemente
bueno” o “No voy a poder lograrlo”. Esas decisiones están teñidas de una percepción negativa de nosotros mismos y, si creemos en ella, dirige nuestras vidas.
La mayor parte de esas ideas han sido creadas durante nuestra niñez –el tiempo crítico de nuestra “formación”– o incluso pueden haber sido absorbidas, de nuestras madres durante la vida intrauterina. Algunas otras han sido heredadas de la misma manera en que pudimos haber recibido talento para la música o predisposición hacia los deportes.

¿La autocondena es parte de nuestro diseño original?

¿Puedes imaginarte a un bebé agrediéndose a sí mismo y diciendo “Mírame, soy gordo”, “No tengo dientes ni siquiera puedo caminar” o “No puedo hacer nada por mis propios medios, ni aun hablar. ¡No me soporto!”? Suena absurdo, sin embargo, por desgracia, nos hablamos así a nosotros mismos y a los demás todo el tiempo. Un bebé no concibe que uno se odie a sí mismo. Aprendemos todos estos conceptos por imitación cuando somos muy pequeños. Oímos la crítica y el juicio, y entonces los repetimos dirigiéndolos a nosotros mismos o a otros.

Los sentimientos de desvalorización, confusión y falta de propósito son esperables en un chico/a que está siendo juzgado y condenado diariamente. Para contrarrestar los efectos de esta programación, muchos de nosotros hemos creado una máscara de poder, eficiencia y sonrisas felices, y tratamos interminablemente de empujarnos, a nosotros mismos y a los demás, a creer que valemos cuando cumplimos aquello que se nos dijo que debíamos cumplir.
Esta programación detona en nosotros una resonancia de insatisfacción crónica, en la que siempre necesitamos que algo o alguien nos completen. En resumidas cuentas, el mensaje es: “Soy defectuoso, lo que soy no es suficiente y algo falta en mi vida”. El resultado es un profundo estado de vacío y desconexión de la vida, con una mezcla de miedo, ansiedad y frustración. Este estado se llama estrés.

Cada vez que juzgamos negativamente cualquier aspecto de nosotros mismos –nuestras cualidades mentales, nuestras actitudes emocionales o nuestra apariencia física–
inmediatamente todo el sistema cuerpo-mente se pone en “estado de alerta”, porque le estamos diciendo que hay algo errado o equivocado. Simultáneamente, todo el sistema empieza a buscar en su banco de datos algo del pasado que sintonice con el error del que acaban de hacerlo responsable. Estos defectos pueden ser recuerdos de esta vida o información genética antigua, que a veces se remonta generaciones atrás.
Cuando, a través de este “barrido”, se encuentra esa información, ésta es “resucitada”, “revivida”, y traída al presente como evidencia de que es cierto que “hay algo errado en mí”.
Cada vez que te dices que hay algo equivocado en ti, estás creando la posibilidad de que la enfermedad o la infelicidad sean “resucitadas” de los archivos.

Este auto-juicio negativo es un lento suicidio, como afirma claramente Lynn Grabhorn en su libro- Excuse Me, Your Life is Waiting (‘Disculpe, su vida lo está aguardando )
“La auto-condenación, cualquiera que sea su forma, es un lugar cómodo para estar cuando no queremos tomar ninguna responsabilidad sobre nuestra vida. Podemos meditar, cantar, utilizar cristales e incienso, hacer ejercicios especiales, utilizar afirmaciones que proclaman nuestra divinidad; sin embargo, mientras nos
juzguemos a nosotros mismos, el poder interno y la liberación serán nada más que palabras. No hay ninguna manifestación o deseo que se pueda llegar a cumplir mientras estés en estado de desaprobación de ti mismo. Ninguna abundancia, bienestar interno ni buena salud, y muy poca alegría podrás esperar”.

“Lo que atormenta al hombre no es la realidad, sino la idea que se hace de ella.”

En consulta hay personas que solucionan su problema de dolor fisico, emocional o crónico, volviendo a una herida de la infancia, en otros casos, haciendo el árbol genealógico y tomando conciencia de programas heredados de sus ancestros, otros se recuperan desactivando y cambiando el sistema de creencias que los sustentaba.

Fuentes: La memoria de las celulas, Luis Angel diaz.


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LAS CREENCIAS Y EL INCONSCIENTE

los pensamientos positivos por sí solos no logran la curación física en todos los casos.
Se necesita algo más que «pensamientos positivos» para mantener el control de tu cuerpo y de tu vida.
Es importante para tu salud y tu bienestar que cambies tu forma de pensar y te concentres en los pensamientos vitales y positivos, además de eliminar los siempre presentes y extenuantes pensamientos negativos.
Pero, el mero hecho de pensar en positivo no tiene por qué provocar un cambio en nuestras vidas.
De hecho, en ocasiones la gente que «fracasa» a la hora de tener pensamientos positivos se vuelve más débil, ya que cree que su situación es irremediable: cree que ya ha agotado todos los remedios mentales y físicos.

Hay que comprender que la parte consciente y la parte subconsciente de la mente, son independientes.

La mente subconsciente, procesa alrededor de veinte millones de estímulos por segundo
(frente a los cuarenta que interpreta la mente consciente en ese mismo tiempo)

La mente consciente es la creativa, la que puede conjurar los «pensamientos positivos».
Por el contrario, El subconsciente, es uno de los procesadores de información más poderosos que se conocen, examina con detenimiento el mundo que nos rodea y las señales internas; percibe las condiciones del entorno y reacciona de forma inmediata seleccionando un comportamiento previamente (aprendido) y todo sin la ayuda,
la supervisión o siquiera la conciencia de la mente consciente.
La mente subconsciente es estrictamente maquinal; repite las mismas respuestas a las señales vitales una y otra vez.

¿Cuántas veces has montado en cólera por algo tan nimio como encontrarte un tubo de pasta de dientes abierto?
Aprendiste desde niño a poner el tapón con mucho cuidado. Cuando encuentras el tubo de pasta abierto, se te «cruzan los cables» y montas en cólera de forma automática. No es más que una sencilla reacción estímulo-respuesta del programa de comportamiento almacenado en el subconsciente.

En lo que se refiere a la capacidad de procesamiento neuronal, la mente subconsciente es millones de veces más poderosa que la consciente.
Si los deseos de ésta entran en conflicto con la programación del subconsciente, ¿cuál de las dos crees que ganará?

Puedes repetir una y otra vez la afirmación positiva de que eres encantador o que tu cáncer remitirá.
Pero si de niño escuchaste una y otra vez que no sirves para nada y que estás enfermo, esos mensajes programados en el subconsciente socavarán tus mejores esfuerzos conscientes por cambiar tu vida.

Las conductas o comportamientos reflejos pueden ser tan simples como el hecho de estirar la pierna cuando te dan golpecitos con un martillo en la rodilla o tan complejos como conducir un coche, te metes en el coche, lo pones en marcha y revisas sin darte cuenta la lista de la compra mientras el subconsciente se encarga de activar todas las complejas habilidades necesarias para conducir sin problemas por la ciudad, sin que tengas que pensar ni una vez en cómo se conduce.
Conduces mientras mantienes una conversación con la persona que se sienta a tu lado y estás tan absorto en la charla que en algún punto de la carretera te das cuenta de que llevas cinco minutos sin prestarle atención a la conducción.
Si tú no estabas conduciendo el coche durante ese lapso de tiempo, ¿quién lo hacía? ¡La mente subconsciente! Aunque tú no estuvieras pendiente, el subconsciente ha conducido tal y como le enseñaron a hacerlo durante las clases de conducción.
Aunque las respuestas condicionadas pueden ser particularmente complejas, son «descerebradas».
Durante el proceso de aprendizaje condicionado, las rutas neurales establecidas entre los estímulos y las respuestas se estructuran para asegurar un patrón repetitivo. Estas rutas son los «hábitos».

Los humanos y cierto número de mamíferos superiores han desarrollado una región especializada del cerebro asociada con el pensamiento, la planificación y la toma de decisiones llamada corteza prefrontal.
Esta región del cerebro es en apariencia el asiento de la mente consciente es un «órgano sensorial» de evolución reciente que observa nuestros comportamientos y emociones.
La mente consciente también tiene acceso a la mayor parte de los datos almacenados en nuestro banco de memoria a largo plazo.
Éste es un rasgo importantísimo, ya que nos permite considerar la historia de nuestra vida cuando planeamos nuestro futuro de forma consciente.

Con esta habilidad de ser autorefleja, la mente consciente puede observar y programar nuestros comportamientos, evaluados y decidir cambiar la programación de forma deliberada. Podemos decidir cómo reaccionar a la mayor parte de las señales del entorno, incluso si queremos reaccionar o no.
La capacidad de la mente consciente de obviar la programación del subconsciente, es la base del libre albedrío.

No obstante, hay que prestar mucha atención, ya que en caso contrario la programación subconsciente toma las riendas; es una tarea difícil, como puede atestiguar cualquiera que haya puesto a prueba alguna vez su fuerza de voluntad. La programación subconsciente se hace con el control en el momento en que la mente consciente se descuida.

La mente subconsciente funciona mediante el estímulo-respuesta; no existe en esa parte de la «maquinaria» “algo” que reflexione sobre los resultados a largo plazo de los programas que ponemos en marcha.
la capacidad del cerebro humano para «aprender» ideas es tan avanzada que no necesitamos una experiencia directa, podemos adquirirlas de forma indirecta a través de maestros.
Una vez que aceptamos las ideas de otros como «verdades», dichas ideas se graban en nuestro cerebro y se convierten en nuestras «verdades».
Aquí es donde surge el problema: ¿qué ocurre si las ideas de nuestros maestros no son acertadas?
En esos casos, los cerebros se llenan de ideas erróneas.
El subconsciente funciona sólo en el «ahora». En consecuencia, los conceptos erróneos de nuestro subconsciente no son «monitorizados» y suelen llevarnos a comportamientos desacertados y coartados.

Sí, los conceptos «controlan» la biología, pero, como ya hemos visto, estos conceptos pueden ser ciertos o falsos. Así pues, deberíamos ser más precisos y referimos a estas ideas como «creencias».
¡Las creencias controlan la biología!

Un ejemplo muy conocido de como una creencia afecta a nuestra biologia es el efecto placebo
Todos los estudiantes de medicina saben, que la mente puede afectar al cuerpo. Saben que algunas personas mejoran cuando creen (de forma equivocada) que están recibiendo un tratamiento médico.
Cuando los pacientes mejoran tras recibir una pastilla de azúcar, la medicina lo define como «efecto placebo»,el «efecto de las creencias», es un testimonio extraordinario de la capacidad de sanación de la unión cuerpo-mente.

Cuando la mente mejora la salud mediante la sugestión positiva, se le denomina efecto placebo. Por el contrario, cuando esa misma mente está llena de pensamientos negativos que pueden deteriorar la salud, los efectos negativos producidos se conocen como «efecto nocebo».

En medicina, el efecto nocebo puede ser tan poderoso como el efecto placebo, algo que deberías tener muy en cuenta cada vez que entres en la consulta de un médico. Los medicos y terapeutas pueden enviar mensajes desesperanzadores a sus pacientes con sus palabras o sus gestos, tambien las creencias que pueda tener el paciente sobre el diagnostico medico que está recibiendo, pueden ser decisivas, si recibimos un diagnostico de cancer y nuestro subconsciente tiene la programación
cancer = muerte, “ automaticamente se genera una sentencia, “me voy a morir” y esta creencia instalada en el subconsciente, va a invalidar todos los esfuerzos conscientes de sanación.

Los problemáticos casos de efecto nocebo sugieren que los Médicos, los padres, los profesores etc pueden robarte la esperanza haciéndote creer que no puedes hacer nada.

Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes … tienes razón.
(Henry Ford.)

Tus creencias actúan como los filtros de una cámara, cambiando la forma en la que ves el mundo. Y tu biología se adapta a esas creencias.
Cuando reconozcamos de una vez por todas que nuestras creencias son así de poderosas, estaremos en posesión de la llave a la libertad.

Tus creencias se convierten en tus pensamientos, tus pensamientos se convierten en tus palabras, tus palabras se convierten en tus actos,
tus actos se convierten en tus hábitos, tus hábitos se convierten en tus valores, tus valores se convierten en tu destino.

En consulta de psico-bio-terapia, se busca siempre las creencias que hay detrás de un comportamiento que no nos funciona o de una enfermedad para cambiarlas.

En el apartado de videos puedes ver tambien ” El cerebro automatico y la magia del inconsciente”

Fuentes: La biologia de la creencia de Bruce Lipton.


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LA INTELIGENCIA DE LAS CELULAS

Debajo de tu piel existe una bulliciosa metrópolis de 50 billones de células, cada una biológicamente y funcionalmente equivalente a un humano en miniatura.
La opinión popular actual sostiene que el destino y la conducta de nuestras celulas, es preprogramada por los genes. La idea de que nuestro destino está inscrito en nuestros genes es un derivado del concepto científico conocido como “determinismo genético”. Desde que Watson y Crick descubrieron el código genético, existe la creencia convencional de que el ADN “controla” los atributos pasados a través de la herencia familiar, incluyendo enfermedades disfuncionales como el cáncer, Alzheimer, diabetes y depresión entre muchas otras. Como “víctimas” de la herencia, nos percibimos sin poder en relación a lo que nos pasa en nuestras vidas. “. Enfermamos y pensamos, Como es hereditario, no puedo hacer nada sobre esto.

La versión convencional de herencia que todavía se enseña en las escuelas, enfatiza el control genético, o “control por genes”. Sin embargo, los nuevos mecanismos revelados del control genético proveen una visión profundamente diferente de cómo se maneja la vida.

La nueva ciencia de epigenética reconoce que las señales del medio ambiente son los reguladores primarios de la actividad de los genes.

La epigenética esta demostrando que el genoma no representa al equivalente de una computadora con programas que se pueden “leer solamente”. Los mecanismos de la epigenética modifican la lectura del código genético lo que significa que los genes en realidad representan programas que se pueden “leer-escribir”, en donde las experiencias de la vida redefinen activamente la expresión genética de un individuo.

¡La “nueva” biología está basada en el hecho de que la percepción controla el comportamiento y la actividad del gen!

Esta versión revisada de la ciencia, enfatiza la realidad de que nosotros controlamos activamente nuestra expresión genética momento a momento a través de nuestras vidas.
En lugar de vernos como víctimas de nuestros genes, debemos asumir la responsabilidad de que nuestras percepciones están moldeando diariamente nuestra biología y comportamiento.

La mente consciente de sí misma proporciona solamente alrededor de un 5 por ciento de la actividad cognitiva. Consecuentemente, el 95 por ciento de nuestras decisiones, acciones, emociones y conductas son derivadas del procesamiento de la mente subconsciente.

Esta información revela que nuestras vidas no están controladas por nuestras intenciones y deseos personales como solíamos creer. ¡Haz la cuenta! Nuestro destino está bajo el control de las experiencias pre-programadas manejadas por la mente subconsciente.

Los programas más poderosos y de mayor influencia en la mente subconsciente se originan durante el periodo formativo entre la gestación y los 6 años de edad.
Durante este tiempo el cerebro del niño está grabando todas las experiencias sensoriales además de estar aprendiendo complejos programas motores para hablar, y para aprender primero cómo gatear, luego a ponerse en pie, y finalmente a correr y saltar. Simultáneamente, la mente subconsciente adquiere percepciones relacionadas a los padres, quiénes son ellos y qué hacen. Luego, observando los patrones de conducta de la gente de su medio ambiente inmediato, el niño aprende a percibir conductas sociales aceptables e inaceptables que se convierten en los programas subconscientes que establecen las “reglas” de vida.

Y aquí está el problema -estos programas subconscientes que dan forma a nuestras vidas han sido grabados directamente a partir de la observación de nuestros primeros maestros: nuestros padres, parientes, miembros de la comunidad, muchas de las percepciones adquiridas sobre nosotros mismos en este período son expresadas como creencias limitadoras y auto saboteadoras.

Vamos a aplicar este concepto en un comportamiento de la vida real: imagínate que eres un niño de 5 años haciendo un berrinche generado por el deseo de tener un juguete en particular. Tratando de parar la situación, tu padre te grita, “No te mereces nada.” Ahora eres un adulto y en tu mente consciente de sí misma estas considerando la idea de que tienes las cualidades y el poder para asumir una posición de liderazgo en tu trabajo. Mientras estás teniendo esta idea positiva en la mente consciente de sí misma, todos tus comportamientos están manejados automáticamente por los programas que están en la poderosa mente subconsciente. Como tus programas fundamentales de conducta son aquellos derivados de tus años de formación, la advertencia de tu padre que dice que “tú no mereces nada” se puede convertir en la directiva automática de tu mente subconsciente. Así que mientras tienes pensamientos maravillosos de un futuro positivo y no estás prestando atención, tu mente subconsciente automáticamente se dedica a crear una conducta auto saboteadora para asegurar que tu realidad coincida con tu programa de “no merecer.”

Consecuentemente, cuando la vida no funciona como fue planeada, raramente reconocemos que nosotros hemos contribuido a nuestras propias decepciones. Como generalmente no estamos conscientes de la influencia de nuestras propias conductas subconscientes, naturalmente nos percibimos como víctimas de fuerzas externas, al asumir el papel de víctimas estamos aceptando que no tenemos el poder de manifestar nuestras intenciones.
¡Nada está más lejos de la verdad!

Todos nosotros hemos sido encadenados emocionalmente debido a conductas disfuncionales programadas por las historias del pasado. Sin embargo, la próxima vez que estén “hablándose a sí mismos” con la esperanza de cambiar los programas subconscientes de sabotaje, es importante tomar en cuenta la siguiente información. Usar la razón para comunicarse con el subconsciente con el propósito de cambiar la conducta es el equivalente a tratar de cambiar el programa de un cassette hablándole al grabador. En ninguno de ambos casos existe una entidad dentro del mecanismo que responderá a nuestro diálogo.
Los programas subconscientes no son conductas fijas e inalterables. Tenemos la habilidad de re-escribir nuestras creencias limitadoras y en el proceso, retomar el control de nuestras vidas. Sin embargo, cambiar programas subconscientes requiere la activación de un proceso que va más allá de un simple diálogo con la mente subconsciente.

Hay procesos muy efectivos para re-programar las creencias limitadoras, entre ellos la PNL programación neurolingüistica y la hipnosis ericksoniana, dan muy buenos resultados.

Fuentes: Bruce Lipton


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ENTREVISTA A CHRISTIAN FLECHE ( La vanguardia )

Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica

“Cada órgano dañado responde a un sentimiento”
30/05/2011

Emociones
Las enfermedades son una tentativa de autocuración, una reacción biológica de
supervivencia frente a un acontecimiento emocionalmente incontrolable, de manera que
cualquier órgano dañado corresponde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa
con las emociones y los pensamientos. Junto al doctor Philippe Levy, Flèche creó nuevos
protocolos para organizar un método de diagnóstico original emocional y una nueva forma
de terapia breve que busca en las emociones el origen y la solución a las enfermedades.
Tiene publicados 17 libros sobre la descodificación biológica, cuatro de ellos traducidos al
español. El cuerpo como herramienta de curación (Obelisco) ha vendido tres ediciones

¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?
Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma
enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.
Bueno, cada uno es cada cual…
Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas
y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad,
hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?
Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia
función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el
exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?
Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es
una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En
ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.
Póngame otro ejemplo.

Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía
más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.
Pero tener prisa es psicológico.
Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos
que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad
biológica.

¿Y provoca un síntoma?
Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy
desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy
importante que tener en cuenta.
Dígame.
El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la
idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del
sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el
escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?
Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral,
psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del
cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de
manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va
acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?
Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una
paciente tenía dolor en el hombro. “¿Desde cuándo?”, le pregunté. “La primera vez
estabas sola con mis hijos” “Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?” “Mi marido
que nunca está, yo necesito estar arropada”. Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.
A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades
fundamentales.
Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior
bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien.
Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último
teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?
No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando
se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?
Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el
esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las
mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas
con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos
corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?
No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y
estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los
problemas de identidad: “No me respetan y me dejan de lado”. Los riñones es la pérdida
de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…

¿Lo adecuado para estar sano?
Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar
más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones
procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa
compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.
La ira y la violencia se expresan a sus anchas.
Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su
mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo
estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: “Lo que tengo
es miedo”, su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

LA ENFERMEDAD

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LA ENFERMEDAD.imagen

“la enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre”

“Es triste pensar que la naturaleza habla y que el género humano no escucha”
V. Hugo.

Cuando tengo obligación de quedarme todo el día al sol, me vuelvo moreno y este bronceado no es una enfermedad.
Este síntoma es una reacción de adaptación.
Cae la noche, y aunque lejos del sol, se conserva el bronceado! Se puede decir que el bronceado es la fase visible del síntoma y la exposición al sol es la fase invisible. El bronceado es la reacción, el sol es la acción.
La enfermedad, igualmente, es una reacción, una fase visible que sucede a una acción, una fase que se ha hecho invisible.

En la selva Africana, imaginemos una familia de leones con tres leones dominantes y una decena de leonas. Una de ellas da a luz ocho pequeños.
Un día, dos de sus pequeños caen en un agujero, la hembra pondrá en marcha una solución biológica inconsciente. Su inconsciente biológico da a sus mamas la orden de fabricar más leche, para permitir que los pequeños que han sobrevivido puedan restablecerse, para disfrutar de más alimento.
Y si por casualidad todos los leoninos mueren en el precipicio, o los mata un nuevo macho dominante que suprime los hijos de su antecesor, inmediatamente la hembra hace otro conflicto biológico inconsciente que, esta vez, implicará los ovarios: tendrán quistes y esto para que fabriquen más estrógenos de cara a una nueva ovulación, un nuevo instinto de reproducción y al final una perennización de la especie. La leona buscará al macho, estará tomada y volverá a tener nuevos leoninos, mediante esta superproducción de estrógenos debida a los quistes en los ovarios.
Estos quistes no son una enfermedad, son síntomas de curación. Los tumores de las mamas de la leona no son enfermedades, son soluciones de curación. Con esta mirada en el mundo, el síntoma se vuelve una adaptación biológica de supervivencia.

El inconsciente biológico.

El inconsciente biológico nos gobierna, hasta que tomemos consciencia de ello y volvamos a tomar las riendas.
A través de estos ejemplos vemos como la enfermedad, el síntoma, puede presentarse como una solución biológica de supervivencia del individuo, del grupo o de la especie.

Las investigaciones del Doctor Hamer (doctor en Teología, Física y Medicina y especializado en psiquiatría, neurología y medicina interna) abren en los años 80 una puerta que ha permanecido siempre cerrada en la medicina.

“La enfermedad es la respuesta apropiada del cerebro a un trauma externo, y forma parte de un programa de supervivencia de la especie. Una vez resuelto el trauma, el cerebro invierte el orden y el individuo pasa a la fase de reparación.

hay algo que se quiere expresar detrás de la enfermedad, el síntoma no es el efecto de la mera casualidad. Pero, ¿cuál es el significado de este síntoma, de esta enfermedad? ¿Qué es lo que intenta expresarse?

Cuando se dice en el lenguaje popular: este individuo me ulcera, tal situación es indigesta, no lo puedo tragar, esto huele mal… Ya existe en estas palabras, la expresión de estas dolencias.
Hablamos de nuestros órganos. Se reconoce esto generalmente para el asma, la úlcera
de estómago, el eczema y cada vez más para el cáncer. Algunos piensan que hay por una parte: las enfermedades psicosomáticas; y por otra parte, las demás que no lo son… Pero no se ve muy bien donde está el límite!

El hombre es una unidad indisociable. Si se es capaz de entender que no hay una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro humano, que no hay una sola parte del cerebro que sea autónoma, que escape al control del pensamiento consciente o inconsciente, entonces se está preparado para comprender que no existe absolutamente ninguna enfermedad que no sea psicosomática. Porque no existe ninguna célula del cuerpo que escape al psiquismo.

La enfermedad es una solución de supervivencia.
Cualquier síntoma, el que sea
Siempre tiene un sentido
Siempre tiene por origen un golpe,
Ocurrido en un instante.

El doctor Hamer nos dice que “cada vez que un individuo, en el curso de su existencia, se ve afectado por un trauma emocional que tiene las siguientes características:

- Es vivido de manera dramática (con todos los matices propios del caso, por lo que una gran emoción tendrá consecuencias más visibles que una pequeña contrariedad: de la bronquitis al cáncer de pulmón, según la intensidad del drama vivido);

- Nos coge desprevenidos, cuando menos se espera;

- La emoción se impone a la razón;

- Es vivido en soledad, (aunque todos saben lo que nos ha sucedido, nadie sabe lo que hemos sentido);

- No se encuentra una solución satisfactoria.

Entonces, y sólo entonces, entra en acción el cerebro poniendo en marcha un programa biológico especial para la supervivencia del individuo. La intensidad del trauma emocional no tardará en determinar la gravedad de la enfermedad, mientras que el tipo de emoción sentida al comprobarse el trauma determinará la localización de la patología en el cuerpo. La enfermedad es, pues, un desequilibrio simultáneo a nivel psíquico, cerebral y orgánico debido a un trauma emocional. Sin conflicto no hay enfermedad: darse cuenta de ello es el primer paso hacia la curación.”

Fuentes: libro Mi cuerpo para curarme y leyes biologicas de Hamer

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