LAS ALERGIAS

alergiaLas alergias representan una patología muy común.

Desde el punto de vista tradicional se define alergia como una reacción excesiva e inadaptada, como resultado de una disfunción de la regulación del sistema inmunitario de nuestro organismo, frente a una sustancia exterior, llamado generalmente antígeno o alérgeno.

Consta de dos etapas:
La primera etapa es la fase silenciosa, llamada de sensibilización o de identificación del agresor
donde el sistema inmunitario identifica un cuerpo extraño y ciertas células se encargan de analizarlo y fabricar anticuerpos específicos y silenciosos, memorizando simplemente las características del intruso.

La segunda etapa, la fase de hipersensibilidad alérgica o fase ruidosa de detención y neutralización del agresor.
Es cuando en un segundo contacto con el mismo alérgeno, estos anticuerpos, silenciosos hasta ahora, se vuelven reactivos y desencadenan una respuesta desmedida “reacción alérgica”

Desde el punto de vista de la Bioneuroemoción – Biodescodificación se buscan circunstancias y causas mas psicosomáticas para explicar este fenómeno.

Durante la primera etapa silenciosa de la que hablábamos antes, se busca un episodio inicial muy preciso, sacado de la vida del individuo, es frecuentemente un psico-shock emocional desestabilizador que ha ocurrido en el mismo momento en el que entrabamos en contacto con el alérgeno (fase silenciosa)

un psico-shock o bio-shock emocional es un acontecimiento desestabilizante que:
Nos coge desprevenidos, cuando menos se espera;
es vivido en soledad y sobrepasa el umbral de tolerancia particular
No se encuentra una solución satisfactoria.
Ademas este incidente posee la particularidad de haber sido mas o menos soterrado en el inconsciente de la persona alérgica.

nuestros sentidos graban la huella de ese instante, de la situación desestabilizante (vista, oído, tacto, olfato y gusto)
En este momento el inconsciente asocia el episodio impactante y el alérgeno para formar un dúo in disociable

Durante la segunda etapa, de la crisis alérgica propiamente dicha, hay una nueva toma de contacto con ese alérgeno, que podríamos calificar de simple representante del episodio desestabilizador inicial
En otras palabras el alérgeno es una simple advertencia de un peligro inminente, conocido pero ocultado, es el “aviso del recuerdo desagradable de la primera vez”

Un ejemplo de Alergia al polen y las gramíneas para aclarar conceptos:

Imaginaos sentados en un banco, debajo de un árbol con una persona de la que estáis muy enamorados.
Estáis tranquilos, en el ambiente hay polen que se adhiere a la piel a las mucosas de la nariz, los ojos… esta ahí, aunque no lo veis.
De pronto el bio-shock, la otra persona te dice: Hoy es el ultimo día que nos veremos, mañana me voy a otro país a vivir.
En ese momento nuestro cerebro registra y asocia el polen del ambiente con el bio-shock emocional, es la fase muda, no pasa nada, pero al año siguiente al entrar en contacto de nuevo con el polen, voy a sufrir una crisis alérgica, a estornudar y tener problemas respiratorios, pues el inconsciente prefiere que me preocupe de los síntomas a recordar la agresión, el drama y el dolor de la separación.

La metodología para el tratamiento de las alergias es ir a buscar al inconsciente, esta situación desestabilizante para identificar la emoción y el resentir ocultos y descodificarlas.

Gemma Pitarch

LA ENFERMEDAD

LA ENFERMEDAD.imagen

“la enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre”

“Es triste pensar que la naturaleza habla y que el género humano no escucha”
V. Hugo.

Cuando tengo obligación de quedarme todo el día al sol, me vuelvo moreno y este bronceado no es una enfermedad.
Este síntoma es una reacción de adaptación.
Cae la noche, y aunque lejos del sol, se conserva el bronceado! Se puede decir que el bronceado es la fase visible del síntoma y la exposición al sol es la fase invisible. El bronceado es la reacción, el sol es la acción.
La enfermedad, igualmente, es una reacción, una fase visible que sucede a una acción, una fase que se ha hecho invisible.

En la selva Africana, imaginemos una familia de leones con tres leones dominantes y una decena de leonas. Una de ellas da a luz ocho pequeños.
Un día, dos de sus pequeños caen en un agujero, la hembra pondrá en marcha una solución biológica inconsciente. Su inconsciente biológico da a sus mamas la orden de fabricar más leche, para permitir que los pequeños que han sobrevivido puedan restablecerse, para disfrutar de más alimento.
Y si por casualidad todos los leoninos mueren en el precipicio, o los mata un nuevo macho dominante que suprime los hijos de su antecesor, inmediatamente la hembra hace otro conflicto biológico inconsciente que, esta vez, implicará los ovarios: tendrán quistes y esto para que fabriquen más estrógenos de cara a una nueva ovulación, un nuevo instinto de reproducción y al final una perennización de la especie. La leona buscará al macho, estará tomada y volverá a tener nuevos leoninos, mediante esta superproducción de estrógenos debida a los quistes en los ovarios.
Estos quistes no son una enfermedad, son síntomas de curación. Los tumores de las mamas de la leona no son enfermedades, son soluciones de curación. Con esta mirada en el mundo, el síntoma se vuelve una adaptación biológica de supervivencia.

El inconsciente biológico.

El inconsciente biológico nos gobierna, hasta que tomemos consciencia de ello y volvamos a tomar las riendas.
A través de estos ejemplos vemos como la enfermedad, el síntoma, puede presentarse como una solución biológica de supervivencia del individuo, del grupo o de la especie.

Las investigaciones del Doctor Hamer (doctor en Teología, Física y Medicina y especializado en psiquiatría, neurología y medicina interna) abren en los años 80 una puerta que ha permanecido siempre cerrada en la medicina.

“La enfermedad es la respuesta apropiada del cerebro a un trauma externo, y forma parte de un programa de supervivencia de la especie. Una vez resuelto el trauma, el cerebro invierte el orden y el individuo pasa a la fase de reparación.

hay algo que se quiere expresar detrás de la enfermedad, el síntoma no es el efecto de la mera casualidad. Pero, ¿cuál es el significado de este síntoma, de esta enfermedad? ¿Qué es lo que intenta expresarse?

Cuando se dice en el lenguaje popular: este individuo me ulcera, tal situación es indigesta, no lo puedo tragar, esto huele mal… Ya existe en estas palabras, la expresión de estas dolencias.
Hablamos de nuestros órganos. Se reconoce esto generalmente para el asma, la úlcera
de estómago, el eczema y cada vez más para el cáncer. Algunos piensan que hay por una parte: las enfermedades psicosomáticas; y por otra parte, las demás que no lo son… Pero no se ve muy bien donde está el límite!

El hombre es una unidad indisociable. Si se es capaz de entender que no hay una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro humano, que no hay una sola parte del cerebro que sea autónoma, que escape al control del pensamiento consciente o inconsciente, entonces se está preparado para comprender que no existe absolutamente ninguna enfermedad que no sea psicosomática. Porque no existe ninguna célula del cuerpo que escape al psiquismo.

La enfermedad es una solución de supervivencia.
Cualquier síntoma, el que sea
Siempre tiene un sentido
Siempre tiene por origen un golpe,
Ocurrido en un instante.

El doctor Hamer nos dice que “cada vez que un individuo, en el curso de su existencia, se ve afectado por un trauma emocional que tiene las siguientes características:

– Es vivido de manera dramática (con todos los matices propios del caso, por lo que una gran emoción tendrá consecuencias más visibles que una pequeña contrariedad: de la bronquitis al cáncer de pulmón, según la intensidad del drama vivido);

– Nos coge desprevenidos, cuando menos se espera;

– La emoción se impone a la razón;

– Es vivido en soledad, (aunque todos saben lo que nos ha sucedido, nadie sabe lo que hemos sentido);

– No se encuentra una solución satisfactoria.

Entonces, y sólo entonces, entra en acción el cerebro poniendo en marcha un programa biológico especial para la supervivencia del individuo. La intensidad del trauma emocional no tardará en determinar la gravedad de la enfermedad, mientras que el tipo de emoción sentida al comprobarse el trauma determinará la localización de la patología en el cuerpo. La enfermedad es, pues, un desequilibrio simultáneo a nivel psíquico, cerebral y orgánico debido a un trauma emocional. Sin conflicto no hay enfermedad: darse cuenta de ello es el primer paso hacia la curación.”

Fuentes: libro Mi cuerpo para curarme y leyes biologicas de Hamer

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