Etiqueta

el miedo | Gemma Pitarch | Autodescubrimiento | Transformación personal

Resistir o fluir

By | Blog

La belleza del movimiento impredecible de la vida ….

Maravilloso observar imágenes de la Tierra rotando desde el espacio. Hipnótico observar un volcán en erupción. Qué energía cuando las olas rompen embravecidas contra la costa…

Y qué hermoso observar todo esto cómodamente sentado en mi sofá, creyéndome ajeno a ese movimiento.

Si, todo se mueve pero yo ¡Dios mio que me quede como estoy!. 
Pues claro, me han enseñado desde que nací a esforzarme para conseguir algo que me dé seguridad y estabilidad y luego a defenderlo con uñas y dientes, para que permanezca como a mi me gusta y el tiempo que yo quiera.

Disculpa que me ria pero, ¡que gran generador de sufrimiento!.
Vives en un planeta, en una galaxia, en un universo en constante movimiento ¿y pretendes que tu vida no cambie?.
Cuando vives resistiéndote al movimiento y al cambio e intentando que todo permanezca como tu quieres, toda tu energía vital y tu tiempo se te van en ese empeño, agotas tu cuerpo y tu mente para nada.

La estabilidad y la seguridad vistas como estados en los que todo permanece siempre igual, son fantasías de tu mente consciente.
La mente no puede percibir la maravillosa armonía que existe en el universo, tan solo imaginarla con limitados recursos.
Lo que sí puede entender es un ejemplo sencillo:
Este universo se mueve, se transforma y evoluciona constantemente igual que tu, quieras o no ya que formas parte de él.

Puedes intentar en vano resistirte al empuje de la ola o fluir con ella, surfear tu vida y acompasarte con su movimiento, marca la diferencia de como llegas a la orilla.
Pues a la orilla todos llegamos… Unos riendo y otros sufriendo.

Gemma Pitarch

Sentir el miedo

By | Blog

Todos los seres humanos tenemos miedos. El miedo siempre está detrás, sea evidente o no, de cualquier emoción que seamos capaces de sentir.

Si no existiera el miedo o si fuéramos capaces de no dejarnos influenciar por él, sentiríamos amor incondicional en cualquier situación.

Los maestros de la historia decían que el amor solo se puede experimentar ante una ausencia total de miedo.

Es por eso que al humano le cuesta tanto experimentar el amor incondicional.

El miedo es característica humana, el amor característica divina y ¡somos ambas cosas!

El miedo nos ha permitido sobrevivir en el mundo biológico, el miedo a lo desconocido es arcaico y nos ha capacitado para evitar potenciales peligros e ir con cautela en entornos hostiles. Hoy en día nuestro cerebro evolucionado aporta infinidad de matices a este miedo heredado de nuestros ancestros animales.

Lo vemos reflejado en el rechazo a cualquier cosa que no conocemos, una idea distinta a la nuestra, otra cultura, otra religión, otra raza, …… , pero también en muchos otros aspectos, de modo que todo lo que llamamos “emociones ” esconden un miedo.

Los celos son miedo a perder, la ira miedo a no tener razón, la envidia miedo a no ser lo suficientemente bueno o a no tener lo suficiente, la impotencia miedo a no ser capaz de…

Hasta cuando nos enamoramos hay miedo al rechazo o la perdida y no somos capaces de mostrarnos como somos.

Entonces si el miedo forma parte de todos los aspectos de ti como Humano, mientras estés en este planeta dentro de un cuerpo físico, deja de huir de él y de negarlo, es parte de ti. Tienes brazos, piernas, ojos, piel….. y miedo.

Nos pasamos la vida buscando sentir ese amor incondicional que nos han contado se puede sentir y que te fusiona con la totalidad de lo que somos, pero equivocamos la búsqueda.

Creemos que ese amor hay que buscarlo persiguiendo las emociones de bienestar, la luz, la conexión con el sol, la tierra, las estrellas… Pero así nunca lo encontramos porque le damos la espalda a nuestro miedo. Rechazamos una parte de nosotros mientras pretendemos encontrar el amor incondicional, esto es si mismo es una incoherencia.

Si el amor incondicional solo se da en ausencia o aceptación total del miedo, en esta experiencia humana va a ser francamente difícil sentirlo…

A no ser que en un arranque de autentica coherencia, te dejes sentir ese miedo de igual forma que te permites sentir el placer. Tal vez así, experimentando, aceptando e integrando tu miedo en tu experiencia de vida, puedas sentir el infinito AMOR hacia ti mismo que hay implícito en ese acto.

Gemma Pitarch

El miedo

By | Blog

Suele suceder que cuando estamos ante algo que nos puede cambiar la vida de forma importante tengamos miedo.
A veces somos muy conscientes de ese miedo y aún así decidimos atravesarlo, otras el miedo nos bloquea y nos hace quedarnos donde siempre. “Más vale malo conocido, que bueno por conocer” es el lema de la mente, que va a darte multitud de razones, para que no te aventures fuera de tu zona de confort.
Pero es muy habitual, que ni siquiera seamos conscientes de este proceso y ante algo que pueda suponer un verdadero cambio, nos auto-boicoteemos.
Una enfermedad o síntoma físico, un suceso inesperado que te deja sin el dinero necesario o que te impide acudir o llegar a tiempo, sumado a todas las justificaciones que te va a proponer la mente para convencerte de que tal vez no sea el momento, ni el lugar ni el modo…
Siempre que suceden estas cosas, nos auto-confortamos pensando que si ha sido así, es porque no tenia que ser…
Aquí tu mente ya redondea la trampa haciéndote creer que tú no tienes nada que ver con lo sucedido, cuando en realidad eres tú todo el tiempo el que inconscientemente lo estás generando para no cambiar.
Somos generadores de realidad y si no te conviertes en creador consciente, tus patrones inconscientes la crearán por ti.


Gemma Pitarch.