Testimonio: Enfermedad de Graves-Basedow

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Escuchamos voces que demonizan las terapias alternativas, mayoritariamente fuentes financiadas por la industria farmacéutica, que no quiere perder ninguna porción de su pastel y a la que interesa mucho que existan enfermedades crónicas que garanticen un consumo de por vida de medicamentos. Y que conste que opino que la medicina es maravillosa para muchas cosas, pero pocos médicos tienen ese espíritu de buscar mas allá del síntoma y el medicamento, aunque afortunadamente haberlos haylos. Yo tengo el privilegio de conocer a algunos que me derivan personas para que paralelamente a sus tratamientos se trabajen emocionalmente, pues han podido comprobar cómo, cuando atendemos a una persona en todas sus áreas de expresión, cuerpo, mente, emoción y espíritu muchas enfermedades consideradas incurables desaparecen para siempre.

Así que he decidido empezar a compartir algunos testimonios de estas personas, porque creo pueden ayudar y animar a otras a que prueben nuevas vías de abordar sus síntomas y además porque ya está bien de desprestigiar a los que nos dedicamos a abordar los conflictos humanos desde otras perspectivas.

Gemma Pitarch.

ENFERMEDAD DE GRAVES-BASEDOW

Después de muchas alteraciones físicas como engordar o adelgazar muchísimo en breves espacios de tiempo sin motivo aparente. De mal estar y mareos que iban en aumento me diagnosticaron primero hipertiroidismo, después hipotiroidismo y finalmente la enfermedad de Graves-Basedow.

Los mareos aumentaron hasta perder la movilidad ya que los desmayos eran cada vez más frecuentes y de pesada recuperación.

Cinco años y medio medicada con fuertes hipnosedantes para frenar las taquicardias además de un buen repertorio de medicamentos que intentaban adormecer los síntomas que no paraban de avanzar y sorprender con nuevas molestias y limitaciones.

Había oído algunos años antes hablar de la Bioneuroemoción y la Biodescodificación sin lograr entender muy bien en que consistían, lo cual me dificultaba el poder confiar.

Hasta que un día me decidí a probar, la medicina tradicional me había dejado claro que solución definitiva no había y ya era demasiado tiempo limitada.

Acudí a dos sesiones en las que Gemma Pitarch analizó mi árbol genealógico y las enfermedades que habían existido en él. Tras este análisis y una hipnosis en la que en todo momento me daba cuenta de lo que pasaba en ella, pude ser consciente de los motivos que me producían varios bloqueos y sobretodo la enfermedad.

Después de cinco años y medio con análisis poco favorables antes de acabar la cuarentena posterior a la Biodescodificación empezaron a normalizarse los resultados hasta darme definitivamente el alta.

Mi testimonio sería que acudí a la consulta por buscar una ayuda desesperada a algo que me habían asegurado que no tenía solución. Y la tuvo, y me cambió la vida, no sólo por dejar atrás la enfermedad sinó para poder ser un poco más consciente de los motivos que nos enferman y de saber trascenderlos.

Gracias Gemma Pitarch por haberme acompañado en varios procesos de mi vida y por haberme aportado tanto de una forma tan profesional.

Problemas de pareja

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Estamos siempre proyectando, eso ya lo sabemos. De lo que tal vez no seamos tan conscientes es de las proyecciones que hacemos en nuestra pareja.
A menudo vivimos la relación de pareja desde el niño interno herido, buscando inconscientemente personas que representan a papá o mamá para que llenen el vacío que éstos dejaron. Ya sea porque nos faltaron, porque fueron ausentes o porque fueron tan “grandes” que nunca pudimos alcanzarlos.
De un modo u otro buscamos a papá o mamá en la pareja.
El problema es que entonces no estamos dentro de la relación desde el papel de un adulto, si no desde un papel de “esperador”. Esperando que el otro haga o no haga, diga o no diga, que se comporte de maneras determinadas para llenar nuestras carencias. Como un niño que espera ser amado, cuidado, atendido… Y en la medida que vamos recibiendo lo que necesitamos, todo funciona pero cuando el otro deja de darnos lo que esperamos el mundo “se nos viene encima”. Nuestras reacciones son desproporcionadas, (como las de un niño pataleando en el supermercado), incluso más tarde podemos reconocer que nos hemos pasado, pero en el momento no lo hemos podido evitar, el niño ha tomado el control.
Vivir la relación de pareja desde el niño interno genera una relación disfuncional, porque un niño no tiene recursos para gestionar la vida de un adulto, capacidad de ser responsable, de asumir su papel masculino o femenino, paterno o materno y esto se verá reflejado en desequilibrios emocionales y sexuales de todo tipo. Además va a perpetuar el problema si hay hijos, pues estarán siendo educados por niños heridos y no por adultos responsables y crecerán con carencias que más tarde buscarán de nuevo en sus parejas.
Identificar tus proyecciones, hacer un trabajo con tu niño interior y colocarte en el adulto que eres, se hace necesario para que tu relación de pareja funcione.
Gemma Pitarch.

La resistencia al cambio.

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Tu mente es una herramienta más de tu cuerpo y debería estar a tu servicio y no ser tú esclavo de ella. Comprender su funcionamiento se hace necesario para integrarla y ponerla al servicio de tu vida.
Por muy vagamente que hayas estudiado física seguro que te sonara el concepto de inercia. Tratar de empujar un coche cuando está parado, requiere un esfuerzo enorme al principio, pero cuando se pone en movimiento basta un poco de fuerza para seguir haciéndolo avanzar. Si en ese momento intentas pararlo representa de nuevo un gran esfuerzo, porque su inercia es seguir avanzando. Lo mismo sucede en tu vida cuando tratas de cambiar algo o haces algún tipo de trabajo personal. Sea que estés tratando de arrancar algo o de pararlo, existe una inercia psíquica que trata de volverte al estado anterior, a lo conocido. la famosa “zona de confort”.
Para tratar de parar tu cambio primero tu mente va a desatar el miedo y si eso no te para, va a crear en lo externo todo tipo de impedimentos que justifiquen que lo mejor es que regreses a como estabas. Entre el repertorio que se puede desplegar estarán casi seguro el mismo tipo de situaciones que no querías mas en tu vida y por las cuales iniciaste el proceso de cambio. Esto será una gran “prueba de fuego” porque ante eso, tu mente te dirá: ¿ves? No has logrado nada, sigue sucediendo lo mismo. Y en la medida que te lo creas o vuelvas a reaccionar como antes, todo el trabajo quedará en nada y esa parte de ti habrá conseguido mantenerte en la zona de confort.
Es importante contar con que puede suceder ésto después de alguna decisión de cambio o trabajo personal para no caer en la trampa, porque es muy común que las personas “tiren la toalla” en ese momento. Si logras atravesar esa “prueba de fuego”, si no dejas que la inercia anterior te pare, habrás generado una inercia nueva que a partir de ese momento será más sencillo mantener en marcha.
Recuerda: hay una parte en ti que no quiere cambiar y va a tratar de convencerte de que no puedes hacerlo o de que tu intento no ha funcionado. Sigue adelante y pronto verás los resultados.
Gemma Pitarch.

Dependencia emocional.

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En este universo no existe “puntada sin hilo” y en tu vida tampoco.
Lo importante no es lo que sucede fuera, si no cómo tú reaccionas ante lo que sucede, ésta es la verdadera enseñanza.
Estar atento a tus procesos internos te va a mostrar cual es tu papel en la historia y sólo hay tres personajes posibles: el de salvador, el de víctima o el de verdugo.
Es decir o te sacrificas por el otro, o te enfadas con el otro, o te sometes al otro.
Estos papeles los interpretas de continuo y probablemente uno sea mucho más predominante en ti. Lo que la realidad te muestra con todo ésto es, que todavía no has salido de tu personalidad infantil.
La dependencia emocional no es sólo depender del amor de otra persona, también es que tu equilibrio dependa de lo que pase fuera. Y mientras ésto suceda no serás verdaderamente libre.
Gemma Pitarch.

La falta de ilusión.

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Ese momento en el que te entra el miedo al futuro y renuncias a tus ilusiones y a lo que te apasiona en pos de lo que te da seguridad o de lo que se espera de ti (porque es lo que todo el mundo hace). Ese momento marca el final de estar vivo y el comienzo de empezar a morir.
Cambias una realidad donde todavía “todo es posible”, por otra donde el camino te viene dado por otros. Te adentras en la hipnosis colectiva y si alguna vez por un instante despiertas, tu vida duele tanto que recurres tu mismo a la auto-hipnosis: que harán los demás sin mi, para mi eso ya es imposible, no soy capaz, eso es tener “pájaros en la cabeza”, lo he intentado pero no he podido, no me dieron la oportunidad …
Date cuenta que si empiezas a transitar un camino que parece despejado no es tu camino, es el que otros han trazado para ti.
Gemma Pitarch.

¿Pero cómo se hace?

Cuerpo - Mente - Espíritu

bébédoute1Por Carlos Muñoz-

Aquí está la pregunta del millón. No te imaginas la cantidad de veces que la he escuchado: ¿pero cómo suelto mi expectativa? ¿pero cómo hago para perdonarle? ¿pero cómo hago para traspasar mis miedos? …

Da igual lo que uno sepa, eso no es lo que te faculta para actuar. He visto personas que saben mucho de teoría y son incapaces de aplicarla hasta en las cosas más simples y también he visto a personas que con un conocimiento muy elemental lo aplican de forma impecable hasta en asuntos muy complejos. Por supuesto que el espectro de personas es muy amplio y sólo he hablado de estos 2 perfiles porque dan mucho que pensar…

Ok, el conocimiento no es la clave, aunque siempre vendrá bien. Entonces, ¿dónde está el asunto?

Los seres humanos estamos tan acostumbrados a buscar soluciones complejas a todo lo que nos pasa que…

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Qué hacer cuando estás en el abismo.

Cuerpo - Mente - Espíritu

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Llamémoslo abismo, fondo del pozo, noche oscura del alma… vamos, lo que viene siendo una depresión como la copa de un pino. Y ahí estás, sin ilusión por vivir, paralizado, con esa compañera de viaje llamada tristeza. Te sientes todo el rato como si llevaras sobre tus hombros una montaña, pero es que lo que te pesa es la vida, TU VIDA.

Años y años de tomar decisiones que crees desacertadas porque ahora estás donde estás. Y quieres cambiar las cosas, pero sientes que te faltan fuerzas. Pero realmente ésta es una sensación instalada como consecuencia de que no ves salida a tu situación, porque crees que no eres capaz de solucionarlo por ti mismo.

¿Quieres cambiar las cosas? ¡¡¡PUEDES!!! ¿Cambiarán solas? ME TEMO QUE NO. Ten en cuenta que tu realidad la generas de forma automática (inconsciente) todo el tiempo. Lo que se manifiesta en tu…

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