La intención de nuestros padres …

Por Gemma Pitarch.

La intención que tuvieron tus padres al concebirte, condiciona tu vida.

Es algo que habrás oído ya alguna vez, pero el ejemplo de este artículo es fantástico para darse cuenta de hasta que punto estamos condicionados.

Es el ejemplo de una muchacha adoptada, (no tiene ninguna información de su familia biológica) y sin embargo cumple milimetricamente en su vida, el deseo que sus padres biológicos tenían para ella.

Detrás de esta increíble historia de superación personal, está “la otra historia” la que nadie ve  y sobre la cual escribo.

Esta niña es abandonada por nacer sin piernas y  desde que es muy pequeña se empeña en ser una deportista de élite.  Más tarde de adulta, se entera que su hermana biológica también es una deportista de élite.

He pensado automáticamente en el  (proyecto sentido gestacional ) y al investigar en la web me encuentro lo siguiente:

Esta es la historia de Dominique Moceanu. La historia de una gimnasta que fue gimnasta porque sus padres quisieron que lo fuera antes de que naciera. Que empezó a entrenarse cuando sólo tenía 3 años, se convirtió en profesional a los 10 y enseguida la abrazaron la fama y las fortunas. A los 14 alcanzó la gloria máxima consagrándose campeona olímpica. Me hice una promesa. Mi primogénito, fuera varón o mujer, sería gimnasta. Era un sueño no cumplido, repitió una y otra vez Dumitru Moceanu, su padre, sin ponerse colorado y orgulloso de su determinación.  Tanto Dumitru como su esposa Camelia fueron dos gimnastas rumanos de alto rendimiento frustrados y querían tener una estrella en la familia. A cualquier precio. Dominique empezó a conocer la viga de equilibrio y las barras asimétricas al mismo tiempo que las pocas muñecas que la esperaban en su dormitorio después de cada entrenamiento. Nunca tuve infancia, dispara Dominique. ¿Es que no existe otra cosa que no sea la gimnasia? …..

fuente:  http://edant.clarin.com/diario/1998/12/27/r-07401d.htm

Nueve años después tienen a la protagonista de este vídeo con la misma intención ….. esta niña nace sin piernas, no les sirve para su propósito y la abandonan.

Pero está niña fue “programada” por sus padres como deportista de élite, (era la intención y el deseo que tenían para ella) así que sigue su programa a pesar de no saber nada de su familia de origen.

Así funciona el inconsciente pensamos que decidimos consciente y libremente, pero actuamos siempre en base a nuestra programación y solo cuando descubrimos y comprendemos esto, es cuando empezamos a ser libres.

Ahora desde esta nueva perspectiva te invito a ver el vídeo y admirar cómo el inconsciente dirige nuestras vidas.

Gemma Pitarch.

 

El amor y la relación de pareja.

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EL AMOR Y LA RELACIÓN DE PAREJA.

Por Gemma Pitarch.

Más de una vez se ha escuchado decir que el amor es como una droga. Lo cierto es que esta expresión es más correcta de lo que se piensa, debido a que las sensaciones de felicidad y satisfacción que sentimos cuando nos enamoramos son producidos a nivel bioquímico por las endorfinas, junto a otras sustancias como la dopamina y la noradrenalina….

Aunque hay otras formas de conseguir las tan ansiadas “moléculas de la felicidad”.
Tener un proyecto en la vida que nos ilusione, hacer deporte, reírse, relajarse, dormir…
Con el sistema de vida que llevamos, encadenados a un trabajo que no nos gusta, pagando cosas que consumimos “compulsiva-mente” sin necesitarlas, con nuestras mentes continuamente “pre-ocupadas” en mil posibles calamidades que están por venir, aunque nunca vengan.. difícil estado para relajarse, ilusionarse, reír y dormir “placida-mente”.
Si no sabemos auto-generar una realidad con autonomía de endorfinas, habrá que buscarlas fuera.
Y eso sucede cuando nos enamoramos. Aparece alguien y nos provoca un chute químico que nos saca de golpe de nuestra “monótona existencia.”

No es de extrañar que cual yonquis emocionales, deseemos permanecer en ese estado por siempre jamás. El tema es que hemos depositado nuestra ilusión de felicidad en otro, así que empezamos a sufrir por miedo a perderlo.

¿Si ves a alguien poner todo su dinero en el bolsillo de otro, para luego encadenarlo y que no se marche con él te parecería absurdo verdad?.
Sin embargo hacemos esto mismo con nuestra felicidad desde el momento que dependemos de otro para experimentarla, y a nadie le extraña.

Luego cuando la relación se asienta y el coctel químico desaparece, nos encontramos de bruces con nuestros asuntos no resueltos y con los del otro. Empieza el cruce de acusaciones, reproches y miserias de toda índole, porque la cosa no es como pensábamos, y porque el otro no nos mantiene en el estado de felicidad que pensábamos que nos daría….

¿Qué es para mi una relación de pareja?

Una relación de pareja vivida de forma consciente y coherente es una de las mejores oportunidades de auto-conocimiento y dicha que encontrarás en esta existencia. Es un camino directo a tu verdadera esencia y equilibrio, una mirada pura y honesta a tu corazón a través del espejo de los ojos del otro.

Se da cuando dos personas que individualmente han asumido la responsabilidad de su propia existencia a nivel material, emocional y espiritual se encuentran y deciden caminar en la misma dirección.
Se da cuando ambos tienen algún objetivo común además de conservar los individuales.
Se da cuando cada uno tiene claro su papel dentro de la relación y el papel del otro y respetan los rolles los espacios, los tiempos …
Se da cuando hay respeto absoluto, cuando se entrega lo que se tiene de corazón, cuando la sinceridad y los sentimientos se pueden poner sobre la mesa sin miedo.

Una pareja así, camina unida sin competir, observando y aprendiendo el uno del otro, ayudándose cuando hay obstáculos, cuidándose lo mejor que saben, poniendo el corazón y los sentimientos siempre por delante de la mente, siendo absolutamente sinceros aunque duela…

Una pareja así camina entregándolo todo, como si hoy se acabara el mundo. Pero mirando lejos, como si no se acabara nunca.

Y además al principio hay endorfinas ¡bien!. Fiesta. 😉

Gemma Pitarch

Buscando a tu niño interno.

Unos minutos de contacto con tu niño interior.

Que lo disfrutes !!

Curso de Hipnosis y Terapia Regresiva.

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Fábula sobre la Sombra

Por Gemma Pitarch.

Sanar tu niño interno.

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Seguro que alguna vez has visto a un niño, pequeñito darse un golpe con algún objeto y romper a llorar diciendo: ¡la mesa me ha pegado! o ¡la silla me ha hecho pupa!.

Es una anécdota graciosa que todos los niños hacen en algún momento de sus vidas.

Luego cuando son algo mayores, saben que la mesa no les pega pero igualmente la culpa de lo que les pasa siempre es de otro niño, el profesor, o cualquier otra circunstancia externa a ellos.

Los niños no tienen recursos propios para gestionar lo que les pasa y necesitan de los adultos para solucionar sus problemas.

La diferencia entre un adulto y un niño es que el adulto se hace responsable de su vida mientras que el niño no puede.

De echo cuando por circunstancias sociales un niño se ve obligado a salir adelante solo, lo que hace es sobrevivir, no vivir.

Cualquier carencia afectiva o situación traumática vivida durante la infancia, ocasiona que una parte de nosotros se quede como congelada en el tiempo.

Nuestro cuerpo sigue creciendo, pero nuestra evolución emocional o psíquica se para en ese momento de carencia o drama para siempre.

Casi todos nosotros somos niños heridos, habitando dentro del cuerpo de un adulto.

A esto hay que añadirle que desde hace mucho tiempo, la educación social que recibimos está específicamente diseñada para generar seres dependientes.

La autosuficiencia no interesa, no es lucrativa, ni facilita el control de la población.

Tenemos tan interiorizada ya la dependencia de lo externo que retomando el ejemplo del niño, Cuando llora porque la mesa le hace pupa, viene la mamá y le pega a la mesa, ¡¡ mala, mala, mala que le has hecho pupa al nene !!. Reforzando así ya desde la cuna, dicha programación.

Pero retomando lo dicho anteriormente:

¿Cómo identificar al niño que vive en el cuerpo del adulto?.

Te doy algunas pistas:

Si sientes que no vives tu vida, si no que más bien la sobrevives.

Si usas a menudo frases como: “ estoy cansado de luchar “.

Si sueñas constantemente con que algún día, aparezca alguien o algo que te rescate de tu situación, padre, madre, novio, novia, médico, terapeuta, la lotería, etc.

Si estas permanentemente esperando que tu situación cambie, que tu marido, mujer, trabajo,casa, cambien, para así estar mejor.

Si crees que cuando tengas un teléfono mejor, una casa mejor, un coche mejor… serás más feliz.

Déjame decirte:

No hay diferencia entre decir que sufres por culpa del gobierno o porque la mesa te ha hecho pupa.

La diferencia entre un niño y un adulto es, que el adulto se hace responsable de su vida y de lo que le pasa.

El adulto, toma determinaciones y decisiones, actúa en consecuencia y si no obtiene el resultado que espera, aprende de ello y lo intenta de otro modo.

El adulto cambia lo que no le funciona y no espera que los demás cambien.

El adulto construye su propia realidad, no espera que otros vengan a sacarle de sus apuros.

El adulto se hace cargo de lo que siente, no culpa a los demás de sus sentimientos.

Cuando vivimos nuestra vida desde el niño herido no la vivimos, la sobrevivimos.

Sanar las heridas de nuestro niño interno, se hace necesario para hacernos cargo de nuestra realidad de adultos y poder cambiarla.

Pues mientras este trabajo no esta hecho, vivimos con la sensación constante de no tener recursos, capacidad o fuerzas suficientes para afrontar lo que nos pasa.

Al igual que un niño que estuviera solo en el mundo, caminamos mendigando ayuda y esperando que alguien venga y nos rescate.

Solo una parte de nuestra mente se ha quedado atrapada en la infancia. Pero el enfoque, el punto de vista desde el que observamos nuestra vida se encuentra ahí y desde esa perspectiva no vemos nada más que nuestro miedo y falta de recursos.

Por eso interesa a nivel social mantenerte en la mente infantil, porque desde esa visión es fácil convencerte de cualquier cosa.

Desconfía de los discursos que condenan la auto-suficiencia y auto-responsabilidad, alegando que no tienes los estudios, la inteligencia o la capacidad de discernimiento suficiente, para saber lo que te conviene.

Suelen proceder de niños viviendo en un cuerpo de adulto. Niños que sobreviven aferrados a un título o cargo que creen importante y cuya falsa seguridad procede únicamente, de la fantasía de sentirse protegidos por papa sistema.

En realidad tienes de serie, todo lo que necesitas para ser auto-suficiente y auto-responsable.

Solo que nadie te lo ha dicho hasta ahora.

Tus recursos son ilimitados. El único límite que tienes, es el que tu te pones.

Si a un niño le dices que no abra nunca una puerta de la casa, porque lo que hay dentro da mucho miedo y es muy peligroso para el, no la abrirá jamás.

Y así nos pasamos la vida, viviendo con esa habitación que contiene todos nuestros recursos y sin atrevernos a abrir la puerta.

Entonces para hacerte cargo de tu vida, el primer paso es sanar a tu niño interno, para después posicionar tu mirada en el adulto que eres y desde ahí, abrir la puerta.

Gemma Pitarch.

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