El perdón

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“CUANDO NO HAY JUICIO, TAMPOCO HAY NECESIDAD DE PERDONAR”.
La necesidad de perdonar a alguien implica que estás manteniendo en tu mente un juicio sobre ese comportamiento o hecho que necesitas perdonar. Un juicio siempre es una interpretación de un suceso, pero no el suceso en si.
Sólo cuando se logra ver mas allá de lo aparente, a los hilos inconscientes que quedan ocultos en la actitud del otro y a su propio sufrimiento, el juicio se transforma en comprensión profunda y hace desaparecer la necesidad de perdón.
Llegar a una comprensión profunda del otro, solo se puede hacer cuando has sido capaz de llegar a esa misma comprensión en ti. Sin una profunda honestidad para con uno mismo y una voluntad de introspección constante, seguiremos polarizados en la creencia de que es en lo externo, donde todo sucede y arrastrados por nuestro Ego al eterno juicio y culpa hacia fuera.
Gemma Pitarch.

Tu tiempo presente.

imaginario

Hay una característica de tu psiquismo muy a tener en cuenta en todo momento. El inconsciente no distingue entre real e imaginario, es decir no distingue entre lo que sucede dentro de tu mente y fuera de ella. Toma como igual, imaginación, realidad y ficción, (por eso si te imaginas que comes un limón, generas saliva).
Cuando ves imágenes dramáticas en televisión, una película de miedo o dejas a tu mente imaginar posibles dramas o catástrofes, tu inconsciente interpreta que eso está ocurriendo de verdad en tu realidad y activa todas las respuestas biológicas para defenderte o huir de ese peligro. Se acelera la respiración, el ritmo cardíaco, sube la presión sanguínea, se paraliza la función digestiva e intestinal, se suprimen el sistema inmunitario y la respuesta sexual y las reservas de glucosa son enviadas a los músculos. Toda la biología está en modo estrés.
Si eres una persona dada a estar imaginando siempre lo peor, a ver mucho telediarios, secciones de sucesos… no te extrañes si padeces ansiedad, insomnio, depresión, crisis nerviosas, estrés, falta de libido o enfermas con facilidad… Tienes a tu biología en modo “peligro” y además obligas a tus órganos a estar en hiperfunción constante, con el consiguiente desgaste prematuro.
De nada te sirve alimentarte bien, ser limpio y hacer deporte si luego llenas tu mente de basura informativa. Y de nada te sirve meditar una hora al día si las otras 23 sigues teniendo una mente desbocada y parasitada de pensamientos nocivos.
Hasta que no habites en tu presente, todo lo automático dirigirá tu vida y como dijo Jung: “Tú lo llamarás destino”.
Gemma Pitarch.

Tu guía interno.

A veces “un otro” decide ayudarte a resolver todo lo que tú llevas tiempo postergando.
El jefe que te despide de un trabajo que en realidad detestabas.
La pareja que te abandona, cuando tú sabes bien que hace tiempo que no eras feliz.
La enfermedad que viene a cambiar, lo que hace tiempo deberías haber cambiado tú.
Pero ¿sabes?, lo mas asombroso es que en realidad no es el otro, eres tú a través del otro.
El otro sólo es el suceso o personaje que muy amorosamente (aunque no sea consciente de ello) se presta para darte la oportunidad de cambiar.
Así que deja de echar las culpas fuera y agradecete, pues hasta el último momento tú nunca cesas de tratar de guiarte por el camino de la creación consciente, nunca cesas de tratar de ayudarte a despertar.
Gemma Pitarch.

(Lorenz Attractor) (Ecole Polytechnique)

Testimonios: Tiroiditis de Hashimoto.

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Hace cuatro años me diagnosticaron de Tiiroiditis de Hashimoto. Para quien no esté familiarizado con este término,es una enfermedad autoinmune que destruye la glándula tiroides. Los síntomas son bastante desagradables: cansancio agudo, menstruaciones irregulares, aumento de peso, cambios de humor descontrolados entre otros.

Tras varios análisis de sangre y una ecografía, me recetaron un medicamento para reactivar la función del tiroides que mi cuerpo no podía realizar, la cantidad que debía tomar era de 50mg para ir aumentando progresivamente con el tiempo hasta 100mg.

Empecé a investigar por mi cuenta, sobre todo para encontrar algún tipo de solución natural, ya que el médico me dijo que esto sería así para siempre, y que cada vez engordaría más, en definitiva, no me gustó en absoluto la idea de depender de una pastilla el resto de mi vida.

En primer lugar, empecé a hacer yoga, primero probé tres días a la semana, luego fui aumentando progresivamente hasta que con el tiempo fui prácticamente cada día. Luego empecé a cuidar mi alimentación, a hacer meditación, pero aun así seguía medicándome, hasta que un día de repente empecé a preguntarme porque me había pasado todo esto, o mejor aún para qué tenía que vivir esta experiencia.

Cuando estaba investigando llegué a la conclusión de que en algún momento había experimentado algún bloqueo emocional que me había llevado a enfermarme. Había estado en el hospital cuidando a una persona, que finalmente falleció y quizás esto tendría algo que ver con lo que me estaba pasando.

Comencé a escuchar vídeos de bioeneuroemoción y me surgieron preguntas que yo sola no era capaz de resolver. A raíz de esto empecé a buscar a alguien que se dedicara a estos temas en Mallorca, fue entonces cuando conocía a Gemma Pitarch, a la cual quiero agradecerle lo que me ha ayudado a evolucionar como persona.

Recuerdo que mi primera sesión fue un poco extraña, me preguntaba cosas sobre mi familia, mi árbol genealógico, mi situación sentimental, mi trabajo… Para mí pensaba, qué relación hay entre el tiroides y estas preguntas.

Posteriormente tras varias sesiones y hacer alguna de hipnosis, un día me dio una crisis muy fuerte, me fui al hospital con espasmos y temblores, que ya venía teniendo de vez en cuando, pero esta vez me asusté mucho. En urgencias el doctor que me atendió me dijo en palabras textuales: “te has pasado con el medicamento”, yo le contesté que no era posible, ya que me habían recetado 50mg desde hacía tres meses y que tenía que subir hasta 100, pero en realidad ni siquiera llegué a tomar la dosis de 100mg.

En los análisis posteriores los niveles por los cuales se miden el hipotiroidismo estaban correctos, sólo sigo teniendo anticuerpos, por lo que me quitaron de repente la medicación.

Todas las personas somos diferentes, pero en mi caso puedo asegurar que la bioneuromoción me ayudó a controlar mi tiroiditis y sobre todo a conocerme más a mí misma, a descubrir que las emociones que no gestionamos de una forma adecuada pueden llegar a producirnos diferentes enfermedades. Creo sinceramente que es una herramienta fundamental para crecer en el día a día, ya que nos ayuda a profundizar en las situaciones a las que nos enfrentamos evitando quedarse en un plano más superficial.

*NOTA: La Psicosomática, Biodescodificación, Bioneuroemoción, son herramientas enfocadas a ayudar al desarrollo personal y la calidad de vida de la persona. Estás disciplinas observan al ser humano como un todo indivisible físico, emocional, mental y espiritual y aportan  atención a algunas áreas que quedan abandonadas por el enfoque tradicional. En ningún caso sustituyen  (ni pretenden hacerlo), a los tratamientos convencionales. En todo caso los complementan consiguiendo mejoras evidentes cuando se aplican en conjunto.

Formación: Biodescodificación en Mallorca.

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Más información: https://softwarerojo.com/formacion-en-biodescodificacion/

Testimonio: Enfermedad de Graves-Basedow

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Escuchamos voces que demonizan las terapias alternativas, mayoritariamente fuentes financiadas por la industria farmacéutica, que no quiere perder ninguna porción de su pastel y a la que interesa mucho que existan enfermedades crónicas que garanticen un consumo de por vida de medicamentos. Y que conste que opino que la medicina es maravillosa para muchas cosas, pero pocos médicos tienen ese espíritu de buscar mas allá del síntoma y el medicamento, aunque afortunadamente haberlos haylos. Yo tengo el privilegio de conocer a algunos que me derivan personas para que paralelamente a sus tratamientos se trabajen emocionalmente, pues han podido comprobar cómo, cuando atendemos a una persona en todas sus áreas de expresión, cuerpo, mente, emoción y espíritu muchas enfermedades consideradas incurables desaparecen para siempre.

Así que he decidido empezar a compartir algunos testimonios de estas personas, porque creo pueden ayudar y animar a otras a que prueben nuevas vías de abordar sus síntomas y además porque ya está bien de desprestigiar a los que nos dedicamos a abordar los conflictos humanos desde otras perspectivas.

Gemma Pitarch.

ENFERMEDAD DE GRAVES-BASEDOW

Después de muchas alteraciones físicas como engordar o adelgazar muchísimo en breves espacios de tiempo sin motivo aparente. De mal estar y mareos que iban en aumento me diagnosticaron primero hipertiroidismo, después hipotiroidismo y finalmente la enfermedad de Graves-Basedow.

Los mareos aumentaron hasta perder la movilidad ya que los desmayos eran cada vez más frecuentes y de pesada recuperación.

Cinco años y medio medicada con fuertes hipnosedantes para frenar las taquicardias además de un buen repertorio de medicamentos que intentaban adormecer los síntomas que no paraban de avanzar y sorprender con nuevas molestias y limitaciones.

Había oído algunos años antes hablar de la Bioneuroemoción y la Biodescodificación sin lograr entender muy bien en que consistían, lo cual me dificultaba el poder confiar.

Hasta que un día me decidí a probar, la medicina tradicional me había dejado claro que solución definitiva no había y ya era demasiado tiempo limitada.

Acudí a dos sesiones en las que Gemma Pitarch analizó mi árbol genealógico y las enfermedades que habían existido en él. Tras este análisis y una hipnosis en la que en todo momento me daba cuenta de lo que pasaba en ella, pude ser consciente de los motivos que me producían varios bloqueos y sobretodo la enfermedad.

Después de cinco años y medio con análisis poco favorables antes de acabar la cuarentena posterior a la Biodescodificación empezaron a normalizarse los resultados hasta darme definitivamente el alta.

Mi testimonio sería que acudí a la consulta por buscar una ayuda desesperada a algo que me habían asegurado que no tenía solución. Y la tuvo, y me cambió la vida, no sólo por dejar atrás la enfermedad sinó para poder ser un poco más consciente de los motivos que nos enferman y de saber trascenderlos.

Gracias Gemma Pitarch por haberme acompañado en varios procesos de mi vida y por haberme aportado tanto de una forma tan profesional.

Problemas de pareja

dependencia emocional

Estamos siempre proyectando, eso ya lo sabemos. De lo que tal vez no seamos tan conscientes es de las proyecciones que hacemos en nuestra pareja.
A menudo vivimos la relación de pareja desde el niño interno herido, buscando inconscientemente personas que representan a papá o mamá para que llenen el vacío que éstos dejaron. Ya sea porque nos faltaron, porque fueron ausentes o porque fueron tan “grandes” que nunca pudimos alcanzarlos.
De un modo u otro buscamos a papá o mamá en la pareja.
El problema es que entonces no estamos dentro de la relación desde el papel de un adulto, si no desde un papel de “esperador”. Esperando que el otro haga o no haga, diga o no diga, que se comporte de maneras determinadas para llenar nuestras carencias. Como un niño que espera ser amado, cuidado, atendido… Y en la medida que vamos recibiendo lo que necesitamos, todo funciona pero cuando el otro deja de darnos lo que esperamos el mundo “se nos viene encima”. Nuestras reacciones son desproporcionadas, (como las de un niño pataleando en el supermercado), incluso más tarde podemos reconocer que nos hemos pasado, pero en el momento no lo hemos podido evitar, el niño ha tomado el control.
Vivir la relación de pareja desde el niño interno genera una relación disfuncional, porque un niño no tiene recursos para gestionar la vida de un adulto, capacidad de ser responsable, de asumir su papel masculino o femenino, paterno o materno y esto se verá reflejado en desequilibrios emocionales y sexuales de todo tipo. Además va a perpetuar el problema si hay hijos, pues estarán siendo educados por niños heridos y no por adultos responsables y crecerán con carencias que más tarde buscarán de nuevo en sus parejas.
Identificar tus proyecciones, hacer un trabajo con tu niño interior y colocarte en el adulto que eres, se hace necesario para que tu relación de pareja funcione.
Gemma Pitarch.

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