Travesías
Algunos pasos de la vida piden algo más que tiempo: piden un alto, un lugar y una compañía a la altura. Eso es una travesía.
Qué es una travesía
Una experiencia inmersiva de unos días, en un grupo muy pequeño y cuidadosamente reunido, en un lugar apartado y hermoso. No es un retiro de bienestar ni un curso: es un rito de paso. Un tiempo fuera de la vida de siempre, dedicado por entero a atravesar un umbral, junto a mí y a un grupo reducido de personas que atraviesan ese mismo paso.
Por qué en grupo
Algunos umbrales se transitan mejor en compañía de quienes los están viviendo a la vez. No como terapia de grupo, sino por algo más simple y más hondo: descubrir que no se atraviesa esto en soledad, oír cómo lo nombra otra persona, sentir cerca a quienes de verdad entienden. A menudo, lo que se le dice a otro ilumina a quien escucha, y una respuesta que no se buscaba acaba siendo la que se necesitaba. El grupo es pequeño y se reúne con cuidado, para que esa compañía sea posible.
El recorrido
Cada travesía sigue los tres movimientos de todo tránsito: la partida —dejar atrás lo que ya terminó—, la travesía propiamente dicha —el paso mismo, el corazón del proceso, hecho en compañía— y el regreso —volver a la vida con una forma nueva—. El lugar, el ritmo y lo que ocurre en cada jornada están pensados para sostener ese arco de principio a fin.
Cada una se construye alrededor de un umbral concreto.
La travesía del sentido
Para quien tiene la vida ordenada y, aun así, siente que le falta algo esencial: las preguntas por el sentido, por lo que de verdad importa.
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La mujer que regresa
Una travesía para mujeres en la madurez, cuando el cuerpo anuncia que una etapa termina y otra aún no tiene forma. Unos días para entender ese cambio, soltar lo que ya pesa y reencontrarse.
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Lo que mi enfermedad está pidiendo
Para quien está atravesando una enfermedad y siente que, entre médicos y tratamientos, nadie le pregunta cómo se siente y qué cambios personales le está pidiendo este proceso. Unos días para escucharse, sin dejar de cuidarse.
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Antes de decidir
Para parejas, o para quien atraviesa esto en solitario, cuando la relación ha llegado a un punto de crisis y la pregunta de seguir o separarse pesa cada día más. Unos días para mirarlo con claridad, antes de decidir desde el cansancio o el miedo.
Ver la travesíaSe abren pocas veces al año y con plazas muy limitadas.
No siempre es lo que cada cual necesita.
Las travesías nacen en grupo, porque atravesar un umbral junto a quienes viven lo mismo tiene un valor que la soledad no da. Pero para quien busca la máxima discreción, para una pareja o una familia que quiere hacer el camino junta, o para quien prefiere no esperar a la próxima convocatoria, cualquiera de las travesías puede vivirse también en formato privado: la misma profundidad y el mismo cuidado, en un proceso diseñado solo para usted, en las fechas y el lugar que mejor le vengan. Su alcance y sus condiciones se acuerdan en privado.
Las travesías son por invitación y se abren pocas veces al año. Si desea formar parte de una, déjeme sus datos: le avisaré en privado, antes de que se haga pública. No es una lista de espera.