Esta página es para los profesionales que, en mitad de su trabajo, se encuentran con una persona o una familia atravesando algo que ya no es técnico, y piensan en derivarla. La mayoría de quienes acompaño llegan así: por la recomendación de alguien de confianza.

Una cosa, antes que nada: no compito con su trabajo. No invado lo médico, lo jurídico ni lo financiero —ese es su terreno, y lo respeto—. Me ocupo de la capa humana del proceso y le devuelvo a la persona más serena y más capaz de seguir. Trabajo a su lado, nunca en su lugar.

Si es usted profesional de la salud o del acompañamiento

Médicos, psicólogos, fisioterapeutas, otros terapeutas

Tiene sentido pensar en mí cuando:

  • Lo físico mejora, pero la persona no avanza, y se intuye que debajo hay algo emocional sin resolver.
  • Un síntoma se repite o se enquista, y parece hablar más de la vida de la persona que de su cuerpo.
  • Alguien atraviesa un duelo, una enfermedad o una crisis que pide un acompañamiento más hondo del que cabe en su consulta.
  • El caso se sale del marco de su disciplina y quiere que esa persona quede en buenas manos, sin perderla usted de vista.

Si acompaña a personas o familias en decisiones importantes

Asesores patrimoniales, abogados, banca privada, médicos que atienden a este perfil

Aquí lo que está en juego suele ser mayor, y la discreción, innegociable. Tiene sentido pensar en mí cuando:

  • Una sucesión familiar se atasca no en las cifras, sino en las rivalidades, los silencios y los duelos no hablados.
  • Un fundador o directivo se desmorona en silencio tras una venta, una fusión o una jubilación.
  • Una persona que lo tiene todo resuelto por fuera está, por dentro, en un tránsito que la supera.

En todos estos casos trabajo con la máxima reserva, con muy pocas personas a la vez, y siempre devolviéndole a quien me confió.

Cómo presentarme

Basta con una frase.

Según el caso, puede usar alguna de estas tal cual.

Para alguien que necesita ir más hondo

«Esto que le ocurre tiene una parte que va más allá de lo que podemos tratar aquí. Conozco a la persona indicada para acompañarla; trabaja la dimensión más profunda, y muy de cerca.»
«Hay algo de fondo que conviene mirar con más calma. Le recomiendo a alguien en quien confío para esto.»

Para una persona o familia en un tránsito de mucho peso

«Hay una parte de esto que no es técnica, sino humana. Conozco a la persona indicada para acompañarla. Trabaja en privado y con mucha discreción, justo en momentos como este.»
«Antes de seguir, creo que le vendría bien hablar con alguien que se dedica exactamente a esto: a la parte humana de una sucesión. Es muy discreta y acompaña a muy pocas personas. Si quiere, le presento.»

Para un empresario con algo que no funciona en su organización

«Si lo que le preocupa es algo de las personas de su empresa —un equipo que no encaja, un directivo, una tensión que no se resuelve—, conozco a quien sabe leer eso. Entra con discreción y ve enseguida dónde está el problema.»

Si quiere conocer mejor cómo trabajo antes de recomendarme a alguien, escríbame y conversamos. Trato a quien me recomienda con el mismo cuidado y la misma discreción que a quienes acompaño.

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